Ricardo Calfín lleva 33 años como cabañero en Estancia Leleque. Es nativo del Chubut y se crió entre las ovejas de la Compañía Inglesa de tierras. Cuando la empresa que compró las estancias en los años 90, mejoró los equipos de trabajo, y confió en Calfin para el cuidado de los lanares por su experiencia en el tema y por ser alguien de extrema confianza y repleto de virtudes.
El recorre las exposiciones ganaderas en representación de Leleque y con el apoyo de los directivos de la Compañía para las competencias en pista. Uno de los administradores de la firma, Ronal Mac Donald participó en representación de la firma. Estuvieron el último fin de semana en la rural de Trelew, donde charlaron con El Valle Online sobre la obtención de premios y reconocimientos.

Ricardo Calfín sostiene el premio
“Anduvimos entre los primeros, ganamos el premio a la mejor res carnicera con un carnero de 162 kilos con una finura de 21 micras. Hubo otros detalles que el jurado evaluó en cuanto a la lana. la jura me pareció perfecta”, sostuvo Calfín.
En cuanto a la situación actual de uno de los campos más representativos de la comarca cordillerana, opinó que “en Leleque hubo bastante lluvia pero poca nieve. Para un verano tan seco como este, lo que nos servía más era la nieve porque el agua se escurre rápido”.
A propósito de la sequía que afecta a zonas de Chubut, añadió que “se vio más nieve en la parte de Gobernador Costa, Río Pico y esas zonas, fue muy desparejo. Nosotros alcanzamos unos 30 centímetros de nieve. Nevó mejor en la meseta que en esta parte de la cordillera”.
Por otra parte el responsable de la cabaña en Leleque, repasó que “ya estoy volviendo para el campo y preparándonos con 3 carneros para la pista de Bariloche y el 23 de febrero tenemos el remate anual de Leleque, andamos con mucha actividad siempre para esta época”.
Saludos al valle y la costa
Don calfin aprovechó para enviar saludos a los vecinos del valle inferior y de la costa en general. “Felicito a la Rural de Trelew que sigue insistiendo en hacer esto pese a que con el tiempo se han perdido muchas cabañas que yo conocí de chico. Es una pena que se pierda el lanar”.
“Yo amo el lanar, me crié entre las ovejas y me duele un poco todo esto. Creo que debemos darle más apoyo al sector del campo”, expresó el trabajador.
Una alegría
“Hay que incentivar a las cabañas a que no aflojen y ojalá se sumen nuevas. A mi me dio mucha alegría verlo a (Alejandro) Ferro que volvió a las pistas, una cabaña con historia de acá de la costa”, aludió al referirse a una cabaña reconocida de Península Valdés que durante muchos años fue referente en estos eventos, siendo en la actualidad una nueva generación familiar la que busca consolidar la tradición del trabajo con ovejas de lana ultra fina.