Gaiman
El oficio de vidriero y un legado familiar que crece en el valle

Oscar cuenta ya con 25 años de un oficio al que aprecia y valora mucho; el mismo que le brindó muchas satisfacciones, siendo la principal la trasmisión y sus conocimientos a su hijo Gonzalo Joel.
En una entrevista exclusiva para El Valle Online el vecino de Gaiman reveló que en el año 1998, comenzó a trabajar como ayudante en la vidriería que era de don Carlos Figueroa, por ese entonces, el vidriero del pueblo y quien le enseñó el oficio. También trabajaba en la fábrica de Soriano. Pero en 2007 Carlos deja definitivamente los trabajos en la vidriería, aprovechando la oportunidad para alentar a Oscar y que se independice y apueste a su propio emprendimiento.
Fue así, que Antonio Vidrios quedó formalmente inaugurado el 21 de septiembre de ese año, sobre la calle Brown al 948, contigua a la vivienda familiar y publicitando el comercio en los medios, con una foto del propietario junto a su esposa Miriam y sus hijos pequeños Gonzalo Joel y Dana.
De esta manera, nuevas generaciones iban continuando con este oficio que, quizá, Carlos haya sido el primero en realizar en el pueblo.
Hasta el día de hoy, Oscar tiene muy presente y agradece a quienes lo ayudaron en sus comienzos. Raúl Mac Burney, intendente en esos años fue quien le dio los primeros trabajos para el municipio, su amigo Darío Gómez, Luis Rodríguez y Jorge Jones, entre otros.
Luego fue su hijo Gonzalo Joel quien comenzó ayudando en la vidriería cuando tenía sólo 16 años de edad. Alternaba esta tarea sin descuidar sus obligaciones con la escuela ya que, para sus padres, primero estaban los estudios.

Son varias las anécdotas que pasaron padre e hijo durante esos años; desde el día que tuvieron que caminar varios kilómetros en el Parque Paleontológico de Bruno Gwyn, con los vidrios al hombro, para colocarlos en los sitios donde hoy son protegidos diferentes restos fósiles.
O una más graciosa, el olvidarse que había colocado un vidrio y querer pasar por el mismo sitio, chocando y rebotando ocasionando la risa no solo de su hijo sino la de él mismo.
Gonzalo Joel, de apoco comenzó a sentir tanto afecto como su padre hacia este oficio y hoy con 25 años de edad, ve realizado su sueño, que es tener su propia vidriería en Dolavon. Está ubicada en la calle Raul B. Díaz 119.
“La idea de brindar este servicio a Dolavon, surge hace mucho tiempo” según nos cuenta Oscar, ya que el vidriero del pueblo, el señor Williams había dejado de trabajar hace tiempo y por eso tenía bastante trabajo.
De esta forma es que, además de Gaiman, a partir del 22 de este mes también los vecinos de esta localidad del valle inferior cuentan con los beneficios de Antonio Vidrios, amablemente atendido por su propio dueño Gonzalo Joel Antonio.
No queremos dejar de trasmitir las últimas palabras de Oscar: “me siento muy orgulloso porque es un trabajo que a mí me encanta y a él (por su hijo) también, porque siempre me dijo que le gusta mucho el trato con el público. Y toda la familia hizo un esfuerzo para ayudarlo para que él pueda poner su propio negocio”.

“También quiero nombrar especialmente a mi señora, Miriam que es la que siempre ha estado conmigo, acompañándome en las buenas y en las malas, sin dudas la mejor ayuda que he tenido durante estos 25 años de oficio” agregó.

























