Dolavon
La historia de Ebenezer: “El templo que resurgió de las ruinas”

Este sábado se celebrarán 128 años desde que se colocó la piedra fundamental de la capilla Ebenezer en la zona rural de Dolavon. En la gran inundación de 1899, la capillita que era el punto de encuentro de las familias que vivían a dos leguas a la redonda, fue arrasada en buena parte. En 2014 resurgió luego de que diez años antes, un fotógrafo la descubriera en ese estado en una chacra.
Se trata de una congregación protestante independiente que predica el Evangelio, siguiendo las tradiciones de fe que trajeron los primeros colonos galeses.

Así encontró Raúl Horacio Comes la capilla en 2004.
Este año se celebran 128 años desde el primer culto, y 8 desde que la Fé volvió a reinar en la chacra 326 que pertenecía a William Williams (Drygyst). En la actualidad, el pastor Lucas Gibbon desarrolla cultos y otras actividades periódicas. Cada 28 de julio se realiza allí un exquisito té y hay una laboriosa comisión a cargo del sostenimiento del espacio. Este sábado 27 de agosto de 2022 a las 16 se celebrará una reunión de canto abierta a toda la comunidad.
¿Pero cómo fue que la capilla estuvo medio siglo siendo menos que un corral?; ¿Cómo un grupo de valletanos unió sus manos para restaurarla por completo y con instalaciones contiguas nuevas?
El vecino, Raúl Horacio Cómos Cutillo, -icónico trabajador jubilado de la Cooperativa Eléctrica de Trelew-, fue quien dio el puntapié para tán maravillosa obra mancomunada.

Los restauradores. Vecindario del valle unido en pos de recuperar Ebenezer.
Amante empedernido del valle y su cultura, Comes es además descendiente de pioneros de Trelew, amante de la música, la pesca y cultor de la amistad.
El resurgimiento
En sus memorias recientes, Comes Cutillo, cuenta: “Recuerdo un domingo 5 de septiembre de 2004 nos encontrábamos paseando por las chacras y nos propusimos recorrer las capillas de Dolavon y 28 de Julio, teníamos una gran incógnita por una: Capilla “Ebenezer”. Figuraba como destruida. No teníamos idea donde se encontraba, así que recorriendo llegamos hasta la Capilla Bethel de 28 de Julio. Pero; ¿Ebenezer donde estaba?”.
Una honesta curiosidad encendió una llama. El fotógrafo, creador del sitio Vistas Del Valle y de la comunidad de Facebook “Recuerdos del Valle Inferior del Río Chubut”, contó que aquel día, “nos acercamos a cuánto edificación antigua un poco derruida veíamos, finalmente terminamos preguntando a los vecinos de las chacras hasta que nos dieron la ubicación exacta. Ahí fuimos y ahí la descubrimos”, reveló Comes.
“No nos pareció una capilla en primera instancia pero bajamos del vehículo abrimos la tranquera y entramos por una puerta inexistente que permanecía abierta. Entonces sí pudimos ver las cabreadas de madera intactas”, narró.
“El piso parecía de tierra pero al ingresar previo darnos un buen susto por la cantidad de pájaros que salieron volando de su interior nos dimos cuenta que el piso debajo de la tierra era de madera”, detalló y agregó que “removiendo con los pies la tierra, vimos las tablas; no podíamos creer que esa construcción se encontraba en ese estado”, explicó.
¿Qué había pasado?
“Tome unas cuantas fotografías y en esa semana nos pusimos a averiguar cuál era el motivo que una Capilla histórica del valle hubiese llegado a ese estado”, señaló Cómes.
“Nos enteramos luego que las partidas del Gobierno para la reparación de capillas que se habían otorgado no se le habían dado a ésta por el estado de casi derrumbe que presentaba”, reseñó.

Ceremonia de canto en las primeras reuniones.
En esos años, 2004-2014, hubo una unión enorme de la comunidad debido a que se persiguieron objetivos grandes -la escuela galesa por ejemplo- habiendo dirigentes de la comunidad con aptitudes y el respeto general de la comunidad.
Tras poner sobre el tapete la situación “muchas cosas pasaron luego. Charlas con la Asociación San David y otras personas hasta que finalmente se logró reunir a muchos descendientes de galeses de la zona y otras importantes personas que le pusieron toda la fuerza para formar una comisión e intentar la restructuración del edificio”.
Por último, Comes reflexionó sobre aquel proceso de rescate que llevó 10 años: “Lo guardo como un ejemplo de que cuando se quiere es posible recuperar lo que se tiene por perdido y que la voluntad de la gente, cuando es positiva, consigue grandes logros”.
Este sábado Ebenezer volverá a vibrar con el fervor de los himnos. Será una buena oportunidad para homenajear a aquellos que obran discretamente por el beneficio común. La capilla hoy vive gracias al trabajo de decenas de manos anónimas cargadas de fraternidad y Fé.

























