Gaiman
Presentan los primeros maíces glass gem cosechados en el Valle Inferior

El choclo más bello y el girasol más grande son de Pablo Monsalve. Es el primer productor de Bethesta en cosechar maíces Glass Gem (gema de vidrio o cristal). Los más lindos del mundo porque sus granos tienen los colores del arcoíris.
Con gran satisfacción el responsable de la granja “La media estación” compartió a través de El Valle Online su experiencia con la planta cerealera proveniente de Estados Unidos. Esta especie que no sólo es utilizada para la cocina sino también como decoración, posee toda la paleta de colores que parece ser sacada de un cuento de fantasía y no es una imagen con fotoshop.

Monsalve siempre estrechó lazos de amistad con productores de otras provincias y países. Este lazo le ha dado muchas satisfacciones ya que en el intercambio de conocimientos surge la curiosidad por nuevas especies. En esta oportunidad, el maíz orgánico cosechado se utilizará como banco y la nueva siembra será puesta a la venta el año entrante.
Origen
Esta maravillosa y deslumbrante planta fue inicialmente seleccionada por Carl Barnes, un agricultor y fitomejorador estadounidense de ascendencia mitad cherokee y mitad escocesa/irlandesa quien en su juventud se dedicó a profundizar en los conocimientos de sus antepasados.
En esta etapa seleccionó y guardó diversas variedades ancestrales de maíz que se habían perdido con la re-ubicación de tribus nativas en el siglo xix (en lo que hoy es Oklahoma).
Al mismo tiempo Barnes empezó a seleccionar, guardar y replantar estas semillas de maíces nativos de particulares colores y a lo largo del tiempo, esto resultó en matices de múltiples colores tipo “arcoíris”.
El girasol más grande
Pero no fue el maíz Glass Gem el único que dio “buenos frutos” en Bethesta este 2022, también sorprendió el girasol “mamut” que se utiliza para forraje y oleaginosa.

“Son plantas de cinco metros de origen mexicano. La foto, la tuve que sacar con la cámara en alto y me sacaba tres metros. No estaba seguro que diera el período de maduración, sumado a los cortes de agua de los canales de riego. Era un juego de azar, pero se me dio” manifestó orgulloso el chacarero.

























