LM Bethesda Polo avanza con un semillero de pequeños polistas
El Club LM Bethesda Polo, fundado el 18 de mayo de 2023 en honor a Lautaro Maza, veterinario y jugador de polo oriundo de Trelew, hoy se ha convertido en un espacio de aprendizaje y camaradería para jóvenes polistas de la región.
“Él nos eligió, eligió esta zona, Bethesda, para venir a jugar e insistió en hacer una cancha” destacó a Él Valle Online la precursora del club, Gabriela Vales, sobre Lautaro que jugaba en Tailandia, y falleció hace unos años en un accidente cuando atendía una yegua.
En un principio, Gabriela comenzó dando clases a niños los días viernes y sábado. Con un grupo que ya sabía andar a caballo, se dedicaron a jugar al polo. Sin embargo, en el segundo año, se decidió continuar únicamente con este juego, debido al desgaste que implicaba para los caballos.
Hoy con el apoyo de su esposo, Claudio Cerviño, llevan adelante el club junto a la comisión de padres, realizando un excelente trabajo en conjunto para que los niños no solo aprendan un deporte, sino que también compartan y disfruten haciendo lo que les gusta.
Durante estos años los pequeños polistas han tenido gratas experiencias, participando en competiciones en lugares como Puerto Pirámides y Monte Hermoso en 2023, y este año en Río Negro (Viedma) y Neuquén.

“Seguramente quedarán más viajes por realizar antes de fin de año, donde los niños adquirirán y compartirán nuevas experiencias y emociones”, resaltó la entrenadora.
Actualmente, el Club LM Bethesda Polo cuenta con 13 alumnos, siendo la más pequeña de 6 años y la mayor de 17. “El polo es un deporte costoso; por ello, el club les presta el caballo, taco, casco y montura, mientras los alumnos obtienen su equipo personal” sostuvo Gabriela y añadió que solo se abona una cuota de 6,000 pesos y 10,000 pesos por clase.
Finalmente la entrenadora destacó “el arduo trabajo que lleva adelante la comisión de padres” y que se siente “muy agradecida”, considerando su labor como un pilar fundamental para el crecimiento del club.
Así, el sueño de Lautaro y la pasión de Gabriela por los caballos desde pequeña, junto con su interés en conectar a la juventud con la naturaleza, hicieron realidad este club.





