Dolavon
Mansel Jones, un ingeniero de la vida: “No tenemos que bajar los brazos”

Mansel Norman Jones nació en 1940 en la chacra de sus padres en Dolavon. En una charla mano a mano con El Valle Online, el respetable vecino, -afincado en Trelew-, resumió sus más de 60 años de experiencia en la gestión activa dentro de distintas instituciones. Se refirió a las posibilidades de dar un cambio rotundo en la faz productiva de la región aunque advirtió sobre las inconveniencias de otros resonados pero inconclusos proyectos para irrigar la meseta.
Es descendiente directo de los primeros pioneros. A lo largo de su vida recorrió cada rincón de la provincia como transportista. Su persona fue un pilar fundamental para don Lorenzo Soriano y sus proyectos de desarrollo en la región mediante el transporte de algas marinas. Como hombre de extrema confianza y poseedor de una honestidad brutal, fue integrante de la naciente Cámara de Industria y Comercio. Toda su vida apoyó la cultura y como guardián de las costumbres que aprendió en el seno de su familia.
Fue administrador en la Policía del Chubut pero pronto se volcó a brindar sus labores en la icónica Transportadora Patagónica.
Desde la década del ´60 integró diversos equipos de trabajo donde pudo encauzar el proyecto del <triángulo de rutas>, un proyecto que hasta el día de hoy sirve de emblema de la construcción de rutas asfaltadas que unieron tres puntos de camino con Trelew, además de las ciudades cabeceras de la provincia: las rutas 3, 25, 259 por ejemplo y las significativas obras que permitieron unir a localidades alejadas.
En plena vigencia y con una asombrosa claridad en el orden de sus ideas, charló esta semana con este portal sobre la situación actual del Chubut que pareciera haberse quedado estancado en debates frívolos y coyunturales. Aunque Mansel Jones, está entre los que pretenden ir más profundamente con las discusiones, pensar en grande, en una región cuyo ADN progresista languidece.
A lo largo de su vida, Mansel Jones intentó favorecer proyectos de irrigación fuera del valle inferior. Reveló las imposibilidades del riego de la “meseta intermedia” y de las factibilidades para irrigar 25.000 hectáreas. Supo integrar mesas donde pudo discutir cara a cara y defender el progreso del valle ante los más diversos funcionarios gubernamentales en turno.
Regar el futuro
“El riego está muy limitado. Hace 20 años participé de entrada en la Comisión Promotora incluso con la Universidad dejamos plasmado todo lo que se puede hacer y lo que es imposible de hacer en cuanto a expandir el riego en la Meseta Intermedia”, indicó Jones.
“Lo que no se puede hacer es el proyecto de la Meseta Intermedia tal como se anunció que se iba a hacer”.
Cabe señalar que hace 3 años, el entonces funcionario a cargo del Instituto Provincial del Agua, Gerardo “el Chato” Bulacios, había sugerido que se tomaría agua del río para irrigar dicha meseta, ubicada al noreste de Trelew, con dirección al Bajo Simpson, por medio del uso de poderosas bombas.
“No se puede porque hay meses en los que hay déficit de agua. Al trabajar en esa comisión y ver las perspectivas de caudal para regar 35.000 hectáreas sin agua, es inviable un proyecto de ese tipo”.
Ante la falta de agua y la idea vertida de construir un dique compensador aguas abajo del Dique Ameghino, argumentó que “si es compensador, no puede ser reservorio”, para disponer en los meses de sequía.
“El compensador tiene que ser para eso para compensar en caso de erogaciones urgentes, si hubiese una fisura por ejemplo, pero no para reservar agua”, remarcó.
Con base matemática, explicó la diferencia de hectómetros cúbicos (HM3) que el dique eroga y la demanda de HM3 que se necesitan para cubrir la demanda de agua.
Sin embargo, explicó que hay otras ideas sugeridas para crear un reservorio de agua. “Tenemos una gran depresión entre Dolavon y Trelew, sobre la ruta 8 que se llama Laguna del Diablo. Nosotros presentamos un proyecto de reservorio que serviría para 25.000 hectáreas seguro”, mencionó.
“Cuando hay mayor erogación del Dique Ameghino, derivar, bombear al reservorio para recién ahí planificar el riego de hectáreas. Es la única forma que se puede aprovechar bien el agua. Ahí hay unos 30 metros de caída que se pueden usar para recuperar energía”, indicó como parte de la propuesta, también desechada por los últimos gobiernos.
¿Y el valle inferior?
Es sabido que las intenciones de irrigar la meseta son de una sana ambición. Sin embargo, a veces cuesta creer que dentro de nuestro valle, hay alrededor de 8.000 hectáreas bajo riego en estado de improductividad. Por falta de iniciativa de sus dueños, por desincentivos permanentes a la actividad agroganadera y la consecuente falta de emprendedores que se vuelquen a la actividad, -aun sin necesidad de tener que ser propietario para establecer un proyecto-, estas tierras solo producen yuyos. En el mejor de los casos, cuando no fueron asoladas por los loteos inmobiliarios.
Sobre esto habló Mansel Jones, quien opinó sobre el estado actual y el futuro del riego en el Virch.
“Cuando por capricho del entonces gobernador se cementaron los canales, no ganaron nada con eso. Gastaron mal. Si todo ese dinero se lo hubieran dado a los productores mediante créditos blandos y unir los canales a equipos de riego por aspersión hubiésemos regado todas las chacras con equipos aspersores, hubiésemos mejorado la producción, el estado de la tierra. Esa es la evolución que debiera buscar el valle”, repasó. “Lo he hablado también con Irianni (Ricardo) que es un profesional del tema lo sabe mejor que yo”.
“Expandir el riego”
Se le consultó a Mansel Jones sobre el origen del agua que se necesitaría para crear reservorios destinados a irrigar la meseta, teniendo en cuenta la tiranía del bien escaso. “Por el dique salen 1400 hectómetros cúbicos por segundo (HM3/s), la erogación media es de 48,9 m3/s (metros cúbicos por segundo). Cuando vos usas 25 m3/s y te sobran casi 25 m3/s, usas eso para el reservorio. Y si es caro de bombear, pones 4 molinos”
Ese excedente, “lo absorbes. Pones un tajamar bajito más arriba de Boca Toma y lo mandas a la cota 100”.
A los jóvenes del valle
Se le pidió a Mansel Jones que envíe un mensaje a las nuevas generaciones activas de la sociedad. “Que no bajen los brazos. No bajemos los brazos. Hay muchos proyectos dando vuelta. Algunos son factibles. La cuenca lechera es un buen proyecto pero se quedó en el camino”, lamentó.
“Lo que hay que hacer es una sociedad abierta donde participen productores y que tengan ganancias de acuerdo a lo que aportan . Eso puede ser una perspectiva de futuro, si hay algo como eso -La recordada Compañía Mercantil Chubut, sino estamos estancados. La gente ahora qué hace: engordes a lo sumo que tampoco sé hasta cuando va a seguir siendo negocio”, advirtió.
Sobre esto último recomendó “reactivar la agricultura con productos de siembra de gran valor”.

























