28 de Julio
La Casa Amarilla está de luto: falleció César René Herrero

El día 30 de abril a las 05:00 horas falleció César René Herrero el propietario de uno de los comercios más emblemáticos del valle inferior del Río Chubut. César abría siempre sus puertas con constancia, recibiendo a clientes que valoraban la atención personalizada y el sabor de los negocios de antaño. La Casa Amarilla de 28 de Julio está de luto.
Herrero dedicó gran parte de su vida a mantener vivo este tradicional ramos generales. Junto a su esposa Estela, atendió durante décadas el almacén que se convirtió en punto de referencia para los habitantes del pequeño pueblo de poco más de 600 personas. Quienes lo conocieron destacan su laboriosidad, su trato cercano y su rol como guardián de la memoria comercial del lugar.
La historia de La Casa Amarilla se remonta a 1934, cuando fue inaugurada por los empresarios Albariño y Zucchi como un depósito de acopio de garbanzos. Con el paso del tiempo, y tras una plaga que afectó los cultivos en la zona sur del valle, el local se transformó en un almacén de ramos generales.
La familia Herrero se vinculó al negocio en 1953, cuando los padres de César comenzaron a trabajar allí. Por entonces, él tenía solo 9 años. Sus padres adquirieron el establecimiento y, al fallecer su padre en el año 2000, César tomó las riendas del comercio y lo mantuvo abierto como un verdadero monumento histórico del pueblo.
Más que un simple almacén, La Casa Amarilla representaba un espacio de encuentro social: lugar de compras, charlas y tradición. César abría sus puertas con constancia, recibiendo a clientes que valoraban la atención personalizada y el sabor de los negocios de antaño.

Su hija, nietos, hermanos, sobrinos, cuñados, tíos, primos, amigos y demás familiares participan su deceso. Sus restos serán velados el día 30 de abril en la Sala Velatoria de 28 de Julio a partir de las 14:00 horas. Recibirá sepultura el mismo día a las 17:00 en el Cementerio Municipal de 28 de Julio. Su deceso enluta a las familias Herrero, Jones, Arza, Luguercho, Caruso, Carrizo y otras.
Con su partida, la comunidad de 28 de Julio pierde a un hombre sencillo y trabajador que supo preservar durante décadas un pedazo importante de la identidad local. La Casa Amarilla, con su característica fachada y color, queda como testimonio vivo de más de nueve décadas de historia regional.
























