Gaiman
El abuelo de 90 años que mantiene viva la tradición del locro cada 1 de mayo

El 1 de mayo es el día de todos aquellos que, con su trabajo, construyen un futuro mejor, se dignifican y transforman sueños en realidad. Y como en todo feriado que se celebra, los argentinos lo hacemos rodeados de nuestros afectos, compartiendo un almuerzo o una cena preparada con dedicación por algún familiar que asume el rol de cocinero. Un asado, empanadas o un delicioso locro son las comidas típicas que nos unen en tradiciones bien arraigadas.
Ese día El Valle Online visitó la cocina de don Omar, un abuelo de 90 años de Gaiman que desde hace cuatro años agasaja a toda su familia con riquísimos locros. Cada 1 de mayo se luce con una receta que guarda celosamente en su memoria.
Omar Darío Pulley nació el 15 de octubre de 1935 en Carlos Tejedor, provincia de Buenos Aires. Hace 40 años se radicó en Gaiman. Alegre y con el humor a flor de piel, nos recibe amablemente en su casa del barrio Las 40 para contarnos sobre este día tan especial.
Con nostalgia recuerda que años atrás la encargada y experta en cocinar el locro era su esposa, Mercedes Julio. Desde hace cuatro años, para que la llama de la tradición no se apague, Omar decidió continuar con el legado de su esposa, quien falleció hace algunos años.
La receta
Para el vecino de Gaiman, preparar el locro es todo un ritual. Aunque existen muchas variedades, la suya es la que le transmitió su esposa y comienza un día antes: dejando en remojo un kilo de maíz y un kilo de porotos.

Un capo don Omar que nos dejó pasar a su casa y compartir este momento
Luego, sus hornallas se encienden a las 7 de la mañana. Comienza cocinando el maíz y los porotos ya remojados. Tras dos horas de hervor, agrega el cuero de cerdo, panceta y chorizo colorado, y continúa la cocción por dos horas más.
Luego incorpora 4 kilos de zapallo cabutia procesado (en este paso recibe ayuda de su hijo Nicolás y un vecino para pelarlo) y deja hervir dos horas adicionales. Mientras tanto, prepara las patitas de cerdo, más panceta y carne magra (puede ser osobuco, falda o rabo). Calcula un kilo y medio de carne cada seis personas.
Tras varias horas de cocción, la familia disfruta de un auténtico locro con receta salteña y todo el amor de Omar.
Los comensales
Omar acompaña todo el proceso con un aperitivo. Nos despedimos de él mientras revolvía el contenido de la olla con una cuchara de madera, regalo de uno de sus hijos. La imagen, con 30 comensales esperados, queda grabada.
Aunque ese día almorzaron nueve familiares junto a él, Omar tiene 14 nietos y 19 bisnietos que luego pasaron a buscar su porción.
Muchas gracias a su nieta Daiana por el valioso aporte para esta nota ❤️
























