Ingegral, al igual que la familia Richards, representa una trayectoria intachable y es el reflejo de una vida de perseverancia y persistencia ante las adversidades. En 1981 inició en Trelew su trayectoria en servicios y venta de materiales eléctricos en el Valle Inferior. En los próximos días, cumplirá 41 años siendo una referencia en la provincia. Su fundador y director es Carlos Richards. El muy apreciado vecino nació en la chacra 387 de 28 de julio en el seno de una familia galesa muy modesta donde con muchas carencias económicas, Richards conoció el valor del trabajo, el esfuerzo y la Fé.
Pese a las dificultades que le tocó atravesar, estudió en el Colegio Williams Morris y a los 17 años se trasladó a Trelew, en 1973, donde cursó materias en el IUT dependiente de la Universidad Nacional del Sur con sede en Bahía Blanca, casa donde años después obtuvo el título de ingeniero electrónico. Hoy son líderes regionales en calidad y se destacan por la atención de excelencia que prestan desde el mostrador.

Carlos Richards
En Trelew completó sus estudios en la Escuela de Comercio y pronto ingresó en el Banco del Chubut. El 24 de marzo de 1976, -día para nada soslayable recuerda Richards-, se trasladó a Bahía Blanca para estudiar ingeniería. Había sacado el pasaje los días previos a la Intervención Militar.
De regreso al Chubut trabajó en distintas obras en la zona. Posteriormente reunió méritos para ingresar a Agua y Energía. La privatización de esa empresa lo dejó en la calle. Con una magra indemnización tomó el desafío de emprender su propio negocio que hoy celebra 41 años en su dirección de Chile 223, Trelew. Aún así sostiene la herencia recibida en cuanto al amor por la chacra y el campo. Con su hijo Brandon, continúa con la labranza y la cría de ganado.
Así mismo continúa con la tradición del canto y forma parte del Coro Garavano, un sitio propicio para desplegar sus notables cualidades humanas. En el ámbito de Ingegral SRL, Richards constantemente destaca a su equipo de gente que lo acompaña en las tareas diarias.

Los primeros años de Ingegral
Ingegral es un baluarte de tenacidad. Debió sobreponerse a los vaivenes político económicos de la Argentina. Richards le contó a El Valle Online que “Las pasamos todas, desde el Rodrigazo, la hiperinflación y las demás situaciones que sucedieron que nos obligó a atenderlos con extremo cuidado, estar atentos y superarlos”. Aunque en los 41 años de servicio comercial, reconoce que lo que se vive en estos días es la peor de las experiencias vividas. “Lejos estamos viviendo la peor situación de la historia. En la crisis del 2001 -por lo menos-, la Argentina aún tenía una ´yapa´ y la gente conservaba el ánimo. Hoy vemos que se perdió el ánimo de la gente, los sueldos están destrozados así es que considero que esta es la peor de las catástrofes de la Argentina”, subrayó Richards.
“Estamos manoteando el fondo. No obstante uno trata de perseverar y seguir”, explicó el reconocido empresario Pyme.
Sobre sus orígenes en la ruralidad de 28 de julio comentó que “aprendí mucho de la chacra, en la escuela, lo que me enseñaron mis padres, mis maestros. Eso fue una base fuerte que me posicionó y ayudó a saber dónde decir que sí y dónde que no”.
Los inicios
Richards recordó a su viejo amigo Alberto Parra, a quien destacó por haber estado en el comienzo de Ingegral, previo a abrir su propio camino cuando se fue a la empresa Autosur.

Hoy Ingregal se destaca por su trayectoria en servicios y venta de materiales eléctricos en Chubut
“Cuando se pone en venta Agua y Energía y me quedo sin trabajo, con un amigo, Alberto ´Bebe´ Parra, que en esos años estaba en Estados Unidos tras irse de Argentina con su esposa arrancamos el local”. Comentó que su amigo, en circunstancias de un viaje que hizo a Trelew “lo encontré y me contó que pretendí regresar al país. Somos amigos desde el colegio William Morris de Dolavon. Yo tenía la intención de abrir un negocio pero estaba haciendo obras electromecánicas y no me daba el tiempo. Entonces le dije a ´Bébe´ si no le interesaba trabajar juntos y que él atienda el negocio”, contó a modo de resumen.

Carlos Richards junto al equipo de Ingegral
“Él siguió brillante con lo que hizo y yo seguí solo hasta hoy. Ahora está mi hijo Brandon y todo el hermoso equipo de trabajo que tengo”, repasó junto a su secretaria Gabriela.
Una pequeña esperanza
En su charla con El Valle Online, el fundador de Ingegral reconoció que si debiera iniciar su carrera de cero en el contexto actual, los resultados no serían iguales. “Hoy la cosa está mucho más difícil para el emprendedor”.