Gaiman
Una pequeña historia de los mellizos Barria Rufino

La noticia del parto prematuro de Valentina y Juan Pablo no fue fácil para Agustina. Es que, a menudo, este tipo de nacimientos sucede de forma espontánea y sin causa.
Se estima que nacen unos 140 millones de niños todos los años y alrededor de 15 millones lo hacen de forma prematura, es decir, antes de la semana 37 de gestación.
Los vecinitos del barrio Baraibar lo hicieron por cesárea con 8 meses de vida en la clínica “Instituto Médico del Sur”. En ese entonces Agustina tenía 17 años, y para ir a ver a “los melli” a la unidad de cuidados intensivos neonatales se movilizaba en colectivos y remises, “y no me importaba cuánto tenía que gastar de dinero porque lo único que quería era estar siempre con mis hijitos, así sea atrás de la puerta, esperando respuestas, que si subieron de peso o si ya respiraban por sus propios medios” relató.
Los pequeños hermanitos Barria Rufino no estaban plenamente desarrollados y entre los problemas a superar estaban los respiratorios, cardiacos, metabólicos y también las infecciones. Valentina pesó 1870 kilogramos y Juan Pablo 2200.
“Estuvieron un mes internados luchando por su vida, y fue una lucha constante mientras las personas me veían llorar, orando de rodillas por sus vidas y rogándole a Dios que los deje con vida y que no se olvide de ellos” recordó la madre primeriza de Gaiman sobre esta situación que, a diario, no superan 1,1 millones neonatos porque mueren por prematurnidad y otros muchos supervivientes desarrollan alguna discapacidad.
Además “los melli” tardaron en abrir los ojitos, y esos instantes dentro del neo la madre “jamás” se los olvidará. Las horas se convierten en movimientos de respiradores, monitores, ecografías, catéteres y sondas. “Siempre que entraba y veían a otros bebés en el mismo estado, me asustaba cuando sonaba una sirena y se levantaban las enfermeras de la silla para ver cual de cuál incubadoras provenía el sonido” recordó Agustina. Aún así la cuidadora siempre le decía: <No pasa nada mamá se están empezando a mover>.
Hoy “los melli” son súper alegres y bastante traviesos. Pero a veces también se enferman y “ahí está firme” la tía Norma para llevarlos al hospital. La pequeña Valentina en pandemia tuvo convulsiones y su hermano días pasados tuvo problema respiratorios. Luego de asistir a la salita de 5 del Jardín Kopos esperan ansiosos a la hora de la merienda familiar donde no puede faltar el “Gracias a Dios” de la bisabuela Nora: “Por la vida de los mellizos, que corren y hablan como si jamás hubiesen tenido una complicación”.
























