Sociales
Tos convulsa: una enfermedad que vuelve a preocupar en Chubut
Después de varios años sin circulación significativa, la tos convulsa volvió a encender alertas sanitarias en Argentina y también en Chubut, donde profesionales de la salud confirmaron un repunte de casos, especialmente en bebés y niños pequeños. En el Valle Inferior del río Chubut, el sistema sanitario reforzó el llamado a completar los esquemas de vacunación ante una enfermedad que puede ser grave e incluso mortal.
La tos convulsa —también conocida como coqueluche o tos ferina— es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se transmite con facilidad y, aunque puede afectar a personas de todas las edades, los casos más graves se registran en menores de seis meses, que aún no completaron su calendario de vacunas.
Una enfermedad que parecía del pasado
En Argentina, la tos convulsa fue una causa frecuente de internaciones y muertes infantiles hasta mediados del siglo XX. La incorporación sistemática de la vacuna permitió reducir drásticamente los casos durante décadas, al punto de que la enfermedad quedó prácticamente fuera de la agenda sanitaria.
Hubo rebrotes puntuales, como el registrado en 2011, que derivó en la incorporación de la vacuna obligatoria para embarazadas como estrategia de protección indirecta para los recién nacidos. Desde entonces y hasta antes de la pandemia, la circulación fue baja y con casos aislados.
Qué cambió en los últimos años
Especialistas coinciden en que el escenario actual responde a una combinación de factores. Durante la pandemia de Covid-19 se redujo la circulación de enfermedades respiratorias, pero también cayó la cobertura de vacunación, tanto en niños como en personas adultas y gestantes. Ese descenso dejó una población más vulnerable.
Con el regreso a la normalidad, la bacteria volvió a circular y encontró menores defensas colectivas, especialmente en bebés cuyas madres no recibieron la vacuna durante el embarazo o que no alcanzaron a completar su esquema.
Alerta sanitaria en Chubut
Desde el sistema de salud provincial se emitieron recomendaciones ante el aumento de consultas y casos sospechosos. En centros de atención del Valle Inferior, profesionales advirtieron que la tos convulsa puede confundirse con una tos común en sus primeras etapas, lo que retrasa el diagnóstico.
Los cuadros más graves se registran en lactantes, que pueden presentar dificultad respiratoria, pausas al respirar y complicaciones severas que requieren internación.
La importancia de la vacunación
Las autoridades sanitarias remarcan que la tos convulsa es prevenible. El Calendario Nacional de Vacunación incluye dosis para niños, refuerzos en la adolescencia y adultos, y una dosis obligatoria para personas embarazadas a partir de la semana 20, clave para proteger al recién nacido.
“El problema no es que la enfermedad haya cambiado, sino que bajamos la guardia”, señalan desde el ámbito sanitario.
Mientras continúa la vigilancia epidemiológica, el mensaje es claro: revisar y completar los esquemas de vacunación sigue siendo la principal herramienta para evitar que una enfermedad que estaba controlada vuelva a causar consecuencias graves.






