Gaiman
Ricardo Constantini se despide del Valle Inferior: “Me llevo el cariño de la gente”

Ricardo Costantini, el sacerdote de la parroquia Nuestra Señora de Luján de Gaiman, dejará la localidad a comienzos del 2023. El representante de la Iglesia Católica seguirá con sus funciones en Sarmiento, donde reemplazará a un sacerdote en edad de retiro. En su lugar asumirá el padre Sergio Gutiérrez.
Al confirmar esta noticia a El Valle Online, reconoció que “después de haber estado casi 8 años en Gaiman sabía que podía venir un cambio. Ocurre algo muy parecido con las parejas cuando se casan y se juntan… después de un tiempo seguramente viene el hijo. No sé si uno lo espera o lo busca pero sabe que puede llegar a venir. Una vez que el bebé viene uno lo recibe con amor. Tanto en una pareja cuando viene un hijo o para nosotros los sacerdotes con un nuevo destino que uno se va a brindar enteramente”.
El sacerdote se enteró de su traslado a Sarmiento luego de haber llevado a cabo un retiro espiritual en San Antonio Oeste, tras el cual, otro presbítero le informó que desde febrero deberá ocuparse de la cura parroquial en el sur del Chubut.
“Estamos esperando a que llegue un sacerdote de Colombia a ayudar en la comunidad de María Auxiliadora de Trelew para que el padre Sergio Gutiérrez pueda venir a Gaiman a asumir en la parroquia. Una vez ello yo me iré a Sarmiento entre mediados y finales de febrero”, confirmó el sacerdote que nació en José C. Paz en Buenos Aires.
En cuanto a las expectativas por su nuevo destino indicó que “frente a eso nuevo que no conozco, voy con mucho entusiasmo, alegría y con ganas de sentirme parte de esa comunidad como lo hice aquí en Gaiman, 28, Dolavon, Las Plumas y colaborar para que la comunidad crezca en la fe y en el amor mutuo”.
Sobre lo más sobresaliente que conservará una vez deje Gaiman refirió que “la calidad de la gente. Esta gente buena que me supo recibir y aceptar y hacer muchas cosas lindas: misas en la casa de familias, misas de sanación, visitar a los enfermos, darle vida a la comunidad boliviana para la celebración de la virgen, morivar los pesebres ecumenicos junto a otras iglesias cristianas”.
Por último reflexionó que “siempre me sentí parte donde estoy, de una comunidad, de una familia y me llevo todo el cariño de la gente que me lo hacen sentir. Uno sabe que va a extrañar y está bueno que uno extrañe porque eso es sentir el amor de los demás y que no va a estar ausente sino que va a estar presente en el corazón de cada uno”.
























