Policiales
Ratificaron 20 años de prisión para un cura que abusó en Trelew

La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso de la defensa y dejó firme la condena contra Héctor Alfredo Coñuel, hallado culpable de abusar sexualmente de un adolescente con retraso mental leve.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso del sacerdote Héctor Alfredo Coñuel, conocido como “Cuchi”, y confirmó la condena a 20 años de prisión por delitos de abuso sexual cometidos en Trelew.
El fallo, firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, consideró “inadmisible” la queja del acusado, quien había objetado la claridad de la acusación, la calificación legal y la extensión de la pena. Con esta decisión, el máximo tribunal cerró definitivamente la vía judicial.
Vulnerabilidad y abuso de confianza
Entre 2011 y 2012, cuando cumplía funciones en el Santuario Nuestra Señora de la Paz de Trelew, Coñuel abusó de un adolescente de 14 a 15 años con retraso mental leve. Según la Fiscalía, la víctima no podía consentir libremente debido a su vulnerabilidad.
Durante el juicio, los fiscales acreditaron que los abusos comenzaron con tocamientos y avanzaron hasta incluir acceso carnal, mediante engaños, amenazas y abuso de autoridad. La acusación remarcó que la asimetría de poder y la investidura religiosa resultaron determinantes para los hechos.
El camino judicial
El 25 de noviembre de 2021, la Oficina Judicial de Trelew dictó la condena a 20 años de prisión. Luego, la Cámara Penal de Trelew ratificó la sentencia. El Superior Tribunal de Justicia de Chubut también rechazó los planteos de la defensa. Finalmente, la Corte Suprema confirmó la pena y obligó al sacerdote a cumplir la sanción.
Calificación legal
La justicia declaró a Coñuel culpable de cinco delitos contra la integridad sexual, entre ellos:
abuso sexual simple agravado por su condición de ministro de culto,
abuso sexual con acceso carnal agravado por amenazas y violencia,
promoción de corrupción de menores de 18 años, agravado por amenazas y abuso de autoridad.
Impacto comunitario
La condena definitiva generó un fuerte impacto en la comunidad de Trelew, donde Coñuel ejercía como sacerdote. Para la víctima y su entorno, la sentencia firme representa un mensaje de reparación y reafirma la necesidad de justicia frente a delitos cometidos en espacios de confianza y poder religioso.
























