
“Tantin” junto a uno de sus hijos
Entre otras personas que forjaron su vida destaca el papel fundamental de su “segunda madre”, su tía Leo, a quien ama con devoción y asegura que “seguiré amando eternamente”.
Su niñez transcurrió entre las calles como vendedor de diarios y a los 11 años, se adentró en el mundo de los hornos de ladrillos en Treorky, conservado amigos como Omar Pugh, “Nene” Mangini, el Pato, el Mudo, Hernández, y su último jefe Danny Patterson.
También su paso por el legendario club de fútbol Argentinos del Sur a los 10 años marcó su juventud.
Más tarde, “Tatin” comenzó a trabajar en la Compañía de Agua y Energía, y luego en la Corporación de Fomento del Chubut (Corfo). A los 17 años, se convirtió en operario de Soriano S.A., la histórica empresa de Agar Agar y la única de su tipo en todo el mundo, en aquel entonces.
Pero un año y medio después, a raíz de su ingreso en el servicio militar, se tuvo que trasladar al Puerto Belgrano en Punta Alta, donde dedicó 10 meses de su vida.

El paso de “Tatin” por el servicio militar en Puerto Belgrano
En el año 1999, el vecino de Gaiman Nuevo dio un paso importante al contraer matrimonio. Aunque la vida le brindó la dicha de tener 5 hijos, también enfrentó la pérdida de uno de ellos. Sin embargo, su familia se amplió con Agustín, a quien considera su hijo del corazón, y “la luz” que lo acompaña cada día.
Después, volvió a trabajar durante 14 años en Soriano S.A., donde adquirió conocimientos valiosos, y por primera vez se aventuró en la construcción. Se capacitó en diversos oficios, incluyendo la instalación de cloacas.

Hoy junto a su hijo del corazón Agustín y un vecino Tito Crespo
Agradecido por su experiencia, hoy “Tatin” ofrece también sus servicios como encargado en la Municipalidad de Gaiman y su historia es para todos un testimonio de esfuerzo, resiliencia y también un ejemplo.