Mundo
En Sudáfrica estrenaron una serie documental sobre la historia de los bóers de Chubut

El canal sudafricano kykNET emitió el 9 de agosto de 2026 el cuarto episodio de “Die Boere van Patagonië” (“Los Bóers de la Patagonia”), la serie documental que reconstruye la historia de los colonos afrikáners que emigraron a Chubut hace más de un siglo y de sus descendientes, que hoy mantienen viva —aunque cada vez con menos hablantes— la lengua afrikáans.
De qué se trata la serie
“Die Boere van Patagonië” es una producción de cinco episodios para kykNET (canal 144 de DStv), presentada por Johan Badenhorst —conocido por la serie de viajes Voetspore— y realizada junto a Kew Productions. Se estrenó el 19 de julio de 2026 y también está disponible en DStv Stream y Catch Up.

La serie recorre la historia de los aproximadamente 600 afrikáners (bóers) que emigraron de Sudáfrica a la Patagonia argentina entre 1902 y 1907, tras la derrota en la Segunda Guerra Anglo-Bóer, invitados por el Gobierno argentino para poblar la zona de Chubut, especialmente alrededor de Comodoro Rivadavia y Sarmiento. A lo largo de sus episodios aborda los motivos de la emigración, las dificultades de adaptación, el descubrimiento del petróleo, la preservación del afrikáans y de la cultura bóer, y la identidad actual de los descendientes.
El episodio 4: petróleo y la pregunta del regreso
El episodio 4, penúltimo de la serie, se emitió el 9 de agosto a las 20:30 por kykNET. Según las publicaciones oficiales del canal, ese capítulo gira en torno a una pregunta que se hacen muchos descendientes —¿deben volver a Sudáfrica? — y sigue a Johan Badenhorst en su visita a dos agricultores bóers en sus estancias de Chubut.
El capítulo también analiza el impacto que tuvo el descubrimiento de petróleo en la región sobre la comunidad y el papel que tuvieron los afrikáners en esa historia. El foco está puesto específicamente en Chubut, donde se asentó la mayor parte de la comunidad bóer.
La historia que retrata la serie: de Sudáfrica a la estepa chubutense
Los bóers eran descendientes de colonos europeos establecidos en el sur de África. La palabra boer, en neerlandés, significa campesino o granjero. Su identidad estaba ligada a la vida rural, la ganadería, la religión reformada y una lengua derivada del neerlandés: el afrikáans.

Entre 1899 y 1902, la Segunda Guerra Anglo-Bóer enfrentó al Imperio Británico con las repúblicas bóers del Transvaal y el Estado Libre de Orange. Después de la derrota, algunos de esos colonos decidieron abandonar Sudáfrica: Argentina aparecía como un destino posible y el Gobierno nacional buscaba promover la colonización de la Patagonia.
El 4 de junio de 1902 llegó a Comodoro Rivadavia el primer contingente de colonos sudafricanos, a un territorio con grandes distancias, clima árido y escasa infraestructura. Entre 1902 y 1908 llegaron alrededor de 600 colonos bóer, con la mayoría radicándose en Chubut, en tierras asignadas por el Gobierno argentino en la zona de la actual Colonia Escalante.
Un idioma que quedó como fotografía lingüística
El afrikáans se convirtió en una de las formas de mantener unida a la comunidad, con un lugar central en la vida religiosa: en 1912 se instituyó la Iglesia Reformada en Comodoro Rivadavia, con servicios en afrikáans, y en 1934 los colonos inauguraron el templo que todavía permanece en pie, con la frase “God alleen die eer” (“A la gloria de Dios”) grabada en su fachada.
Estudios sobre la comunidad señalaron que el afrikáans conservado por sus descendientes presenta características de formas del idioma anteriores a 1925, cuando Sudáfrica lo reconoció oficialmente. La explicación está en el aislamiento: mientras el idioma siguió evolucionando en Sudáfrica, la comunidad de Chubut quedó separada de ese proceso y conservó expresiones que en origen fueron cambiando.
Con la escolarización, los matrimonios mixtos y la integración con el resto de la sociedad, el castellano fue ganando terreno a lo largo del siglo XX. Hoy el afrikáans está concentrado principalmente entre los miembros de mayor edad de la comunidad.
Una comunidad que sostiene lo que queda
En 1992 se creó la Asociación Colectividad Sudafricana del Chubut, que mantiene actividades culturales como un cuerpo de baile y un curso de cocina. También existe un centro cultural y museo en Rada Tilly, y en Comodoro Rivadavia un monumento recuerda el centenario de la llegada de los colonos, celebrado en 2002.
En la meseta, los llamados Boere Sports reúnen actividades deportivas y culturales de la comunidad en la zona de Sierra Chaira. Apellidos como Botha, Kruger, Van der Merwe, de Klerk, Visser o Smit todavía aparecen en la historia de la región.
Más de 120 años después de aquella migración, la historia de los bóers de Chubut vuelve a contarse ahora desde el otro extremo del mundo del que partieron sus protagonistas.

























