Mascotas
Duque sobrevivió a la calle, al abandono y aún espera una segunda oportunidad

Después de sobrevivir al abandono, un atropello y una adopción que terminó en otro abandono, Duque volvió a confiar. Hoy corre, juega y está recuperado, pero aún espera una familia definitiva que pueda darle la seguridad y el amor que nunca tuvo.
Duque ya camina. Apoya la pata que hace meses le dolía, mueve la cola con ganas y corre detrás de una pelota como si la calle nunca hubiera existido. Pero alcanza con que un auto pase cerca o que un perro desconocido le ladre para que el cuerpo se le tense y el miedo regrese de golpe. Ese miedo no es casual: es la huella de una vida que casi no tuvo dueño.
La historia de este perrito mestizo empezó, como tantas en el Valle, en el barrio Arturo Illia de Trelew. Xiarita Jara lo vio de cachorro dando vueltas. Se le acercó pidiendo agua y comida. Ella solo tenía una galletita salada. Se la dio y se fue. “Me quedé con culpa”, cuenta hoy. Durante semanas lo vio aparecer en publicaciones de Facebook: vecinos que le tiraban un poco de comida, pero nadie se lo llevaba. Estaba desnutrido. Hasta que un día Xiarita puso su número, pidió ayuda en el grupo de WhatsApp “Buscando a Rabi” (la red solidaria que nació de otra búsqueda famosa en Trelew) y fue a buscarlo.
Lo rescató. Lo cuidó. Le buscó una familia. Al poco tiempo lo adoptaron. Duque, acostumbrado a andar libre, se escapó a las dos semanas. Estuvo casi un mes perdido. Cuando Xiarita lo recuperó, la familia anterior ya había decidido no volver a buscarlo: se habían quedado con otro perro. Otra vez sin hogar.
Hoy Duque está en tránsito. Xiarita se hace cargo de todo ella sola. El perro se recuperó del atropello que sufrió después del rescate: la lesión en la pata no era fractura y evolucionó bien. Ya no tiene limitación física importante. Es obediente, juguetón, se lleva bien con niños y con personas, es cariñoso una vez que confía y tiene un lado guardián sin ser agresivo. También convive bien con otros perros. Solo le pesan los autos y los ladridos de desconocidos.

Por eso el pedido de hoy no es cualquier adopción. Xiarita y quienes acompañan a Duque no buscan a alguien que se lo lleve “por pena” o por un tiempo. Buscan una familia responsable del Valle que lo incorpore a su vida de verdad: con casa, paseos, cariño y la decisión de acompañarlo hasta el final. Una familia que entienda que este perrito ya conoció el abandono y que lo único que le falta es pertenecer. Quienes puedan y quieran darle ese lugar pueden comunicarse al +54 9 280 459-7142.


























