Gaiman
De Soriano a las criptomonedas: la historia de Norberto Quinán

Norberto Quinán nació hace 48 años en Puerto Madryn y estudió ingeniería industrial en la Universidad nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Ya recibido, ingresó a la empresa Soriano S.A. de Gaiman donde cumplió la función de subgerente.
Cuando en 2016 el cierre y despido de los trabajadores era un hecho, de inmediato comenzó a planear un cambio rotundo de vida. “El cierre de Soriano fue una lástima para Gaiman. Fue una caída lenta que duró mucho tiempo en terminar. Mientras que el mudo de las criptomonedas fue un cambio de vida. Un cambio de paradigma”. Asimismo aclaró que pese a las circunstancias que rodearon el cierre de la firma que en el siglo pasado fue de las más importantes de Argentina, guarda “mucho cariño por la empresa” y no descarta regresar en algún momento con su familia, tras haber residido en la localidad más de 16 años.
Quinán contó que el año del cierre definitivo, tuvo que viajar a Buenos Aires para reunirse con directivos y en esa situación, no dudó en buscar un proyecto de vida que lo sustentara a él y a su hija.
“El primer Bitcoin lo compré a 10.000 pesos, 610 dólares de ese momento. No recuerdo bien si lo pagué en un rapipago o un pago fácil” recordó el ingeniero al explicar que “La criptomoneda es una moneda virtual o un medio de intercambio electrónico que sirve para adquirir productos y servicios como cualquier otra moneda. Pero esta moneda es descentralizada, es decir que no existe una autoridad o ente de control que sea responsable de su emisión y registro de sus movimientos”. Entre las más populares del mercado también están Ethereum, Ripple XRP y Litecoin entre otras.
En la actualidad, lleva dos años operando sus reservas de BTC por medio de plataformas descentralizadas, que son contratos inteligentes criptográficos, donde el tenedor de los valores es el único dueño y el que corre con todos los riesgos sin dañar a terceros, en caso de una quiebra o en caso de que una operación no le sea fructífera. “Cada una de estas plataformas tienen sus particularidades. Algunas son más descentralizadas que otras, pero eso es una cuestión de investigación y gustos personales”.
Señaló que si bien hay cientas de otras criptomonedas y que existen riesgos financieros, el BTC ha ido al frente del concepto.
“Hay mucho miedo que parte de la desinformación”, opinó sobre las versiones escépticas a salir de la lógica de las monedas centralizadas que dependen de las bancas centrales.
Valoró que la criptomoneda es un bien “escaso, es deflacionario y cuenta con una base de 21.000.000 de unidades”, con lo cual el valor siempre aumenta cada vez que un individuo decide comprar aunque sea una fracción decimal de BTC.
También recomendó a las personas que tengan algún ahorro que analicen la posibilidad de guardarlos en BTC
“En la actualidad en El Salvador la criptomoneda es una moneda de curso legal. Está cambiando para bien ese país” resaltó.
























