Gaiman
Dany Chaleco
Daniel Silbering es multifacético. Realizó trabajos en distintos rubros. Hasta que decidió experimentar en el mundo de los bartenders Hoy te presentemos a Dany Chaleco.

Daniel es multifacético. Nació en Esquel. Pero a los 5 años se fue a vivir a Gaiman. Realizó trabajos en distintos rubros. Hasta tuvo una panadería en Entre Ríos. Pero era muy “exclavisante” y decidió instalarse en Buenos Aires y empezar de cero.
En ese momento era el auge de las cervecerías, y se armó de algunas herramientas para realizar trabajos de herrería en bares. Toda esa movida le dio por experimentar en el mundo de los bartenders.
Estudió en el instituto Urbarn Coctail. También en el Centro internacional de Coctelería. Luego hizo una especialidad en coctelería de autor. “Está permitido re versionar. Es como hacer un cover de una banda antigua” resaltó Daniel.
Desde que comenzó a conocer ese mundo no se perdió ninguna pasantía e hizo contactos con un círculo de disc-jockey.
Actualmente trabaja en Silver Pub de Recolecta. En este lugar exclusivo de la noche porteña hace un año se luce con los rituales de la vieja escuela de coctelería. “A Silver Pub viene mucha gente extranjera que pide clásicos internacionales” resalta.

Tipos
Hoy su apodo en el ambiente es “Dani Chaleco” porque suele combinar originales remeras y chalecos.
Además “mis colegas dicen que soy un híbrido” resalta sobre su capacidad de adaptarse a los distintos tipos de barman.
“En eventos hay que tener todo preparado porque el servicio es libre y no tenés tiempo de hacer nada. En el boliche te acostumbrás a hacer fernet y servir cerveza. Mientras que el bar es tranquilo. Ahí esperás que venga el cliente” explica.
Pero el bartender no solo anda de noche también de día. Dani ha estado en quintas, bares y cafeterías. Pueden ser celebraciones, reuniones o simplemente un brindis.
Gustos
En cuanto a sabor, aroma y color lo que más le gusta al bartenders del sur es el Negroni. “Es del año del ñaupa. Este trago nació del americano que se hace con Campari y Cinzano y se tomaba hace muchos años” resalta.
También asegura que la historia del Negroni “está buena” porque “su creador estaba cansado de tomar americano y le pidió al Barman que le haga el trago más fuerte. Hasta que probando distintas recetas le agregaron el Gin y hoy en día es un clásico. Son tres medidas iguales. Es bastante fuerte”.
“Después cada uno puede tener su imaginación e ir mejorándolo. Por ejemplo al Cinzano me gusta macerarlo con cáscaras de naranja, y al camperi le podés tirar hojas de cedrón” enfatiza.
Es importante indicar que los tragos más costosos rondan los 500 pesos dependiendo del bar y la zona.
Experiencia
En cuanto a sus visitas al sur “Dany Chaleco” asegura que la coctelería no llegó a la zona. “En realidad no hay clientela. Me he recorrido distintos lugares. La gente prefiere cerveza y fernet” afirma.
“Pero trabajar de barman no es solo armar un trago” opina. “En un bar ves cómo está armada la barra, la ubicación del hielo, los jugos, la coctelera, las herramientas, el tacho de basura o la bacha. Eso te da la pauta de cómo trabaja la persona o el local” resalta.
En este trabajo a veces también hay psicólogos. “Porque la gente que va a la barra está arruinada o tiene el corazón partido en mil pedazos o tiene un problema y se desahoga. Entonces va y se toma los tragos que puede o no” afirma.
Pero el barman tiene una gran responsabilidad. “Si la persona está borracha prefiero dar un vaso de agua. Aunque hay casos en los que no te das cuenta que están pasados. El agua te da hidratación” resalta.
Anécdota
Dani relató que “hay un flaco que va siempre al bar. Siempre medio copete. El fernet se lo toma casi puro. Y un día me dice -quiero que me prepares un trago que me arruine-. Y le digo -pero qué se pueda tomar-. El Negroni tiene muchas reversiones. Una es el Booulebard que remplaza al Gin por el Wisky. Entonces le hago un flameado con Anís que es aromatizar el vaso, y no alcanzó a tomar la mitad que me dice: vos me lo tendrías que haber dado al principio (jaja). Asique quedó tirado en la barra”.
Secreto
“Para trabajar de barman lo importante es el carísima, el aguante y la onda” resalta Dani.
Además “lo que trato de hacer es que todos quieran estar en la barra y al final el afecto de tus clientes es el mejor pago” reconoce.
El tema es que hoy esos lugares fueron los primeros en cerrar y seguramente serán de últimos en abrir. Ahora el barman busca adaptarse a las nuevas modalidades en tiempos de Coronavirus.
En el caso de “Dany Chaleco” siempre tendrá un plus. Es de la Patagonia. Y además de Gaiman.

























