Policiales
Compró un cordero por redes y sospecha que le entregaron un perro

Una compra por redes sociales terminó en denuncia policial y análisis de ADN. Una mujer de Montevideo, Uruguay, adquirió un cordero faenado para el cumpleaños de su hijo y sospecha que recibió carne de otro animal.
El caso generó repercusión en medios del sur del continente por una práctica que también crece en la Patagonia: la venta de “carne de campo” a través de grupos de Facebook o perfiles sin local físico.
El olor y la forma despertaron sospechas
La compradora pagó unos 2.633 pesos uruguayos por un cordero de más de 12 kilos. Cuando recibió la bolsa notó un olor fuerte y extraño. Al revisar las extremidades, advirtió una morfología que no coincidía con la anatomía ovina.
Fue así que una vecina con experiencia rural le aseguró que no se trataba de un cordero. Más tarde, un veterinario observó que la estructura ósea presentaba similitudes con la de un canino.
La mujer radicó la denuncia. Los vendedores bloquearon su contacto y desaparecieron de redes.
ADN: la prueba que puede definir todo
Las autoridades tomaron muestras para una pericia genética. El análisis de ADN permitirá determinar con precisión la especie del animal.
Este tipo de estudios identifica diferencias entre especies como Ovis aries (cordero) y Canis lupus familiaris (perro) mediante marcadores genéticos específicos. Hoy, la justicia utiliza esta herramienta de forma habitual en investigaciones por abigeato y fraude alimentario.
El riesgo sanitario detrás de la estafa
Más allá del engaño económico, el caso expone un problema mayor: el faenamiento clandestino.
La carne que no proviene de frigoríficos habilitados ni pasa controles bromatológicos puede transmitir enfermedades y generar intoxicaciones alimentarias. Las zoonosis y las ETA (enfermedades transmitidas por alimentos) representan un riesgo real cuando no existe trazabilidad.
Una advertencia que también vale para la región
En el Valle Inferior del Río Chubut proliferan ofertas de carne por redes sociales, muchas veces con entrega a domicilio y pago en efectivo.
Especialistas recomiendan:
Comprar en carnicerías habilitadas.
Verificar procedencia y condiciones de conservación.
Desconfiar de precios muy por debajo del mercado.
Evitar transacciones sin datos fiscales ni comprobantes.
El caso todavía espera confirmación científica, pero ya dejó una advertencia clara: cuando se trata de alimentos, el ahorro puede salir caro.



















