Connect with us

Columnista

Mientras debatimos la herramienta, otros ya gobiernan la percepción

Avatar photo

Publicado

de

Durante años, los grandes proyectos en Argentina dependieron del “humor social”. De lo que se decía en la radio. De la conversación en el café. De las encuestas del domingo. De la intuición política.

Ese modelo artesanal está siendo reemplazado por otra lógica: la Ingeniería de la Percepción.

Pero esa ingeniería no empezó hoy. Las grandes empresas y los operadores políticos llevan años usando sistemas de análisis de datos sobre nosotros. No la IA que usamos ahora —esa era más rudimentaria, más cara, más limitada— pero era funcional. Y nosotros no teníamos acceso a nada equivalente.

Recién a fines de 2022, con la apertura de herramientas como ChatGPT, ese desequilibrio empezó a moverse.

Mientras tanto, nuestros datos dejaron de ser un archivo pasivo. Todo lo que publicamos, comentamos, buscamos o ignoramos en redes sociales es hoy materia prima de análisis en tiempo real. No son datos que alguien va a revisar algún día: se procesan ahora, se cruzan con otros patrones y producen perfiles de comportamiento colectivo que permiten predecir decisiones de consumo, de opinión y de voto antes de que nosotros mismos las tomemos conscientemente.

Anuncio

El conflicto suele aparecer primero como anomalía digital y recién después como fenómeno político.

Quienes todavía toman decisiones únicamente por “olfato”, experiencia acumulada o percepción informal siguen usando instrumentos del siglo pasado para navegar una estructura completamente nueva.

Porque la discusión pública visible ya no es la estructura real. Es apenas la superficie.

Del fenómeno a la estructura

Lo que vemos —la polémica, la agenda, la indignación momentánea— es el fenómeno. El decorado visible. Debajo existe otra capa: una arquitectura de sincronías, emociones colectivas, flujos de atención y comportamiento digital que rara vez aparece en los medios tradicionales, pero que hoy condiciona decisiones económicas, sociales y políticas.

Ahí es donde operó durante años la asimetría. Grandes estructuras con acceso a análisis de datos versus ciudadanos que no sabían que eran el objeto de ese análisis. Hoy esa distancia se acortó. No desapareció, pero por primera vez una persona con acceso a las herramientas adecuadas puede leer patrones que antes solo leían quienes tenían presupuesto y equipos técnicos.

El debate equivocado

Mientras los países con mayor desarrollo tecnológico discuten cómo regular la inteligencia artificial —qué límites ponerle, qué sesgos corregir, cómo auditar sus decisiones—, en Chubut todavía estamos discutiendo si implementarla o no. No es un dato menor: es un indicador de dónde está parado el debate local respecto al mundial.

Anuncio

Y en ese vacío de discusión seria aparecen los síntomas. Docentes que se enojan con alumnos por usar IA, sin una política institucional clara sobre cómo integrarla. Jueces que copian y pegan respuestas de ChatGPT en dictámenes —hay casos documentados en el país— y quedan en evidencia no por usar la herramienta, sino por no entender sus límites. Profesionales que la rechazan por principio y funcionarios que la adoptan sin criterio.

El problema no es falta de capacidad. El problema es que estamos aplicando criterios del siglo pasado a una tecnología que ya tomó decisiones por nosotros mientras discutíamos si dejárselo hacer.

La ventana de soberanía

En Chubut existe una tendencia histórica a llegar tarde a las revoluciones tecnológicas. Pero esta vez la aceleración no espera consensos ni preparación institucional.

La pregunta ya no es si la inteligencia artificial va a impactar en la región. Eso ya ocurrió. La pregunta es si vamos a seguir siendo el objeto que otros leen, o si vamos a empezar a leer también.

Podemos seguir siendo pasivos —los sistemas funcionan igual con nuestra pasividad. Pero hoy existe, por primera vez, la posibilidad real de la participación activa: entender qué se hace con nuestros datos, para qué se usa nuestra atención y qué patrones nos tienen catalogados sin que lo hayamos elegido.

Anuncio

La técnica para leer esos patrones ya está disponible. Lo que falta es decidir quién en esta provincia la va a usar. Y quién va a seguir siendo leído sin saberlo.

Para más detalles sobre este y otros sucesos en la región, visite El Valle Online. Síganos en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram y X (Twitter).

Continue Reading
Anuncio
¿Qué opinás?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actividades

Mascotas

Aniversarios