Gaiman
El artista que a los 80 años recorre en monopatín calles de Gaiman

Ivano Roberts nació en Dolavon, en la Chacra 278, zona del puente viejo, el menor de tres hermanos, nos cuenta que siempre tuvo pasión por los “fierros”, las máquinas y los inventos.
Seguramente, por eso es que hoy a sus 80 años de edad, lo podemos ver recorriendo las calles de Gaiman manejando su monopatín eléctrico, regalo de uno de sus hijos hace unos años.
Los vecinos se admiran del equilibrio que Ivano mantiene sobre él, usándolo en todo momento, no solo para dar un paseo por el pueblo, sino también para salir hacer las compras, habiendo suplantado el cómodo vehículo para disfrutar seguramente del aire puro que el valle nos regala.
Compartiendo un poco su historia de vida y su pasión por las maquetas
Al terminar la “colimba”, realizó distintos trabajos agrarios, lo que le permitió confeccionar a la perfección sus tan conocidas y admiradas maquetas, realizadas completamente con materiales reciclados.
Su primera creación, fue el motor a vapor , exponiéndola por primera vez en la Muestra Agropecuaria en 1988, después, llegó la trilladora. En su funcionamiento, ambas reflejaban de una manera muy clara, el proceso de la separación del trigo y la paja. Con el transcurso de los años fue perfeccionándolas, y con su dedicación en los detalles y sabiduría en el manejo de los “fierros” como él dice, incluyo distintos personajes (muñecos y animalitos), que gracias a la movilidad, cobran vida propia.
Sus maquetas; reflejan los recuerdos de su infancia en la chacra, el arduo trabajo que desde pequeño realizaba, ayudando a sus padres a ordeñar las vacas, darles alimento a los animales, como también los cinco kilómetros que debía recorrer a caballo para llegar a la escuela.
En otra de las maquetas, la Capilla Bethel, su orgullo por la cultura galesa, es muy notable, sin evitar entonar en voz bajita, los acordes de un himno gales que suena, mientras en el interior de la misma, se ve representado mediante muñecos, (un coro con su director), el cual se mueve mecánicamente al comenzar el himno.
Sus inicios en la música
De pequeño su familia era humilde y no tenía la posibilidad de contar con un instrumento, hasta que la suerte llego a su lado.
El día que inauguraron el puente colgante en la localidad de Dolavon se hizo una fiesta con entrega de premios y sorteos. Ivano había comprado un número a medias con su primo, el cual resulto ser el ganador; cada uno recibió la suma de $1.500 los cuales él aprovecho para comprar, su primer acordeón, un caballo y un traje.
La música, lo atrajo desde joven, desde los 13 años le gustaba escuchar y mirar cuando las orquestas tocaban.
Su excelente oído y gusto por la música, le permitió aprender solo a tocar el instrumento, y con tan solo 16 años fue incorporado por el mismo Domingo Cilano a la orquesta, con la cual toco hasta los 30 años, compartiendo gratos e imborrables momentos junto al grupo.
Muchos años después, dejaría plasmados esos momentos del grupo en su última maqueta, llamada El casamiento, ella se representa a sí mismo, junto a Melvin y Arindel en la Orquesta de Domingo Cilano, de la cual fue integrante por muchos años.
Hoy en día; Ivano no solo disfruta pasando largas horas en su taller y ¿quién sabe si algún día veremos alguna nueva maqueta que nos regale al verla, recuerdos valletanos?, sino también de sus largos paseos en monopatín por el pueblo.

























