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Ecos del Eisteddfod: curiosidades y detalles de un evento que no para de crecer

Ana Chiabrando se llevó el #sillón y el segundo premio. En tercer lugar, quedó Nantlais Evans. La corona por la poesía en castellano se la ganó Arié Lloyd de Lewis por una #poesía que habla de los incendios en la cordillera. El fuerte discurso del presidente de la asociación, la participación del conjunto femenino Raigue, el canto del domingo y mucho más.
El último fin de semana, el Eisteddfod de Trevelin fue una excelente excusa para que, después de la cuarentena, el valle inferior pudiera unirse con el valle 16 de octubre. Todo por amor al arte.
El valle Online pudo estar presente ambos días. Tanto el viernes, con la participación de un centenar de niños, como el sábado, donde ocurrieron las competencias de adultos, se destacó la excelente organización: buen sonido y con participaciones ágiles. La comisión ponderó la enorme cantidad de participantes y agradeció de manera especial a los grupos artísticos que cruzaron la provincia desde Puerto Madryn, Rawson, Trelew y Gaiman.

Vista general del Eisteddfod de Trevelin que recibió gran cantidad de público y participantes.
Cabe destacar que tanto la corona del poeta como el sillón bárdico, fueron obtenidos por vecinas del valle inferior. En el caso de la corona, la misma quedó para la reconocida poeta Arie Lloyd de Lewis por el poema “Con el bosque en llamas” bajo el pseudónimo Raíces. El segundo premio fue para otro poeta de Gaiman, Pedro Tagliabue.
El sillón bárdico, fue otorgado a la poeta Ana Chiabrando Rees, con una poesía sumamente emotiva que escribió para la edición 2021 llamada Lloches Nain (el refugio de la abuela), bajo el pseudónimo Awel.
La poesía habla de una vecina de las montañas que rodean Trevelin, que vivió una vida humilde, de trabajo y de lucha, que quedó viuda con sus hijos a quienes crió bajo firmes valores humanos. Nain Elian, como era conocida, aún permanece en el recuerdo de muchos vecinos de buen corazón, que no le quitan mérito a una vida sin estridencias, a una mujer que se sobrepuso a la rudeza de otra época, en la montaña.
La poesía en castellano que le valió la corona a Arie Lloyd, trata sobre los incendios en nuestra cordillera. Según contó la poeta a El Valle Online, reproduce los sentimientos “donde un ruin pedernal soltó su chispa en la hoguera furiosa del azote”.

El presidente del Eisteddfod, Juan Carlos Ledesma, corona a Arié Lloyd de Lewis.
Y un verso de la poesía cautivó a la concurrencia en SUM de la escuela Nº57 “Rifleros del Chubut”, donde la maestría de Arié lo hizo de nuevo: “es tu lágrima negra sobre el mapa…es la savia enlutada del paisaje”, dice parte de la poesía ganadora.
“Se cantó fuerte”
El domingo desde las 10.30 hubo 80 minutos de fervor en la capilla Bethel de Trevelin. Como es tradición, tras los dos días de competencia de música, poesía y danza, el Cymanfa Ganu (Culto de Canto), hizo vibrar las almas de los presentes.
El vecino Randall Rowlands, comentó a alguien: “Fue maravilloso el encuentro y se cantó fuerte”.

Irving Evans, el maestro. Se sobrepuso a las adversidades y no dudó en ir a dirigir el canto del domingo.
Fue de gran emoción para la comunidad, contar con la dirección en los himnos del maestro Irving Evans quien, tras atravesar duros momentos de su salud, sacó las fuerzas necesarias para no perderse el culto. Arturo Lowndes, fue el maestro en las teclas del órgano y Lucas Gibbon, el pastor.
Curiosidades
El día viernes se la pudo ver a la docente Sibyl Hughes como conductora de la sesión de niños. Nacida y criada entre Trelew y Treorcky, recientemente se radicó en Trevelin donde continúa con su trabajo en pos de la educación galesa y la cultura. Trabajó en Ysgol yr Hendre desde sus orígenes y ahora se desempeña en Ysgol y Cwm, donde fue muy bien recibida por la comunidad.
Cada eisteddfod tiene sus particularidades, muchas veces marcadas por las circunstancias que se viven. Este año, hubo una abrumadora participación de voces femeninas, que consiguieron una supremacía en el sonido final al cabo del Eisteddfod. Aunque hubo momentos de voces masculinas, gracias a la presencia del grupo Hogia Cwm Hyfryd, puede decirse que las sopranos y las contraltos ocuparon buena parte de la sesión del sábado.
Es digno de destacar el nivel que impusieron las mujeres del conjunto Raigue, dirigidas por la profesora Carina Torres de Trelew. Ofrecieron obras diversas, no solo como coro, sino que armaron dúos, cuartetos y solistas. Los músicos que viajaron con el grupo tuvieron una actuación destacada.
“Los hermanos sean unidos”
Otro hecho sobresaliente fue el discurso del presidente del Eisteddfod, Juan Carlos Ledesma, quien hizo un llamado a la unidad de las asociaciones de distintas zonas de Chubut, vinculados a las culturas. Sus palabras parecieran haber estado orientadas a quienes se nutren de la división y que no aportan al crecimiento y mantenimiento de los valores y costumbres de la colectividad. Pidió dejar de lado las diferencias personales para tirar del carro.
Menos, es más
En la competencia de poesía en galés para el sillón bárdico, hubo tres poemas presentados. Ana Chiabrando, ganó el primer y segundo premio. El tercero fue para el vecino de Bariloche, Nantlais Evans. El jurado le sugirió al conocido participante de los eisteddfod que “podría tratar de usar menos palabras al formar su poema de vez en cuando. Acepto que está vez -quizá- tenía mucho para decir. Que puede cantar poemas con menos palabras, y aunque empieza muy fuerte su poema, este estilo empieza a pesar mucho al lector. Como dijo Ceri Wyn Jones en su oda ‘Gwaddol’ en 1997: “Es el decir menos que crea la literatura”.

























