Trelew
Multas en cruces sin señalización clara: qué dice la ley y qué criterio se aplica en Trelew
En distintos puntos de Trelew se vienen registrando multas de tránsito que generaron malestar entre vecinos y trabajadores que utilizan sus vehículos como herramienta diaria. Las infracciones se concentran en calles barriales —algunas de tierra— donde la señalización es escasa, confusa o directamente inexistente, lo que abrió un debate sobre el criterio con el que se aplican los controles.
Los casos se repiten principalmente en calle México, y en los cruces de Corrientes con Ecuador y Corrientes con Av. Rawson, donde agentes de tránsito labran actas por “maniobras peligrosas” o giros indebidos, aun cuando en el lugar no se observan carteles visibles que indiquen esas prohibiciones.
Calle México: señalización en revisión
Consultado por El Valle Online, el director de Tránsito municipal, Germán Lagos, reconoció que la situación de calle México presenta problemas de señalización.
“Puede ser que no esté debidamente señalizada”, admitió el funcionario, quien además señaló que iba a recorrer personalmente la calle para verificar la situación en el lugar y evaluar el estado real de la cartelería existente.
Las imágenes relevadas muestran que no hay señalización reglamentaria continua que indique sentido único de circulación. Solo se observa cartelería orientativa con nombres de calles y flechas que, lejos de aclarar, pueden interpretarse en más de un sentido. Este tipo de señalización no define obligaciones legales, ya que no corresponde a carteles reglamentarios de tránsito.
En ese contexto, la aplicación de multas por circular en “contramano” queda en una zona discutible, ya que la Ley Nacional de Tránsito exige señalización clara, visible y previa para que una restricción sea exigible al conductor.
Corrientes y Av. Rawson: el giro a la izquierda
Respecto de los giros a la izquierda desde Corrientes hacia Av. Rawson o Ecuador, desde la Dirección de Tránsito se explicó que la prohibición se apoya en la normativa nacional.
Lagos indicó que el fundamento se encuentra en la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito 24.449, específicamente en el Decreto 779/1995 (Anexo L), donde se establece que en las vías de doble mano no se debe girar a la izquierda, salvo señal que lo permita.
Sin embargo, la propia redacción de la norma introduce un punto central: la excepción depende de la señalización. Es decir, la regla general se aplica salvo que exista señal expresa que habilite el giro, lo que vuelve determinante la presencia —o ausencia— de carteles visibles, señales horizontales o semáforos direccionales.
En los cruces relevados, no se observan carteles de “prohibido girar a la izquierda” ni señalización horizontal que advierta la restricción, lo que vuelve discutible la aplicación automática de sanciones desde la perspectiva del conductor que circula a diario por el lugar.
Calle, avenida y criterios en discusión
Otro punto que generó controversia es la categorización de Corrientes como avenida. Desde Tránsito se indicó que se la considera así por su doble sentido de circulación y el volumen de tránsito. No obstante, la denominación de “avenida” no depende del flujo vehicular, sino de su definición formal en la nomenclatura urbana. En ese marco, Corrientes figura como calle, mientras que Rawson sí está oficialmente identificada como Av. Rawson.
El impacto social del control
Más allá de la discusión técnica, las multas aplicadas en estos puntos afectan principalmente a trabajadores que se desempeñan en condiciones de precariedad absoluta, con ingresos variables y sin estabilidad. En muchos casos, los vehículos involucrados no son un bien de confort, sino herramientas de trabajo que permiten sostener changas, repartos o tareas informales en un contexto donde “la calle está dura” y el ingreso diario no está garantizado.
Esto no implica plantear que se deje de controlar ni que todo esté permitido, sino poner en discusión el criterio que se está utilizando para priorizar los controles, qué tipo de determinaciones se toman antes de implementarlos y si se evalúa el impacto real de esas sanciones en sectores que no cuentan con margen económico para afrontarlas.
Una discusión que queda abierta
La normativa existe y debe cumplirse, pero también exige un Estado que señalice, informe y ordene antes de sancionar. Incluso desde la propia Dirección de Tránsito se reconoce que hay sectores donde la señalización es deficiente y que esa situación será revisada en el lugar.
La pregunta que queda planteada no es si debe haber controles, sino cómo y dónde se aplican, y qué prioridades se definen cuando las multas recaen sobre quienes menos margen tienen para absorberlas.





Lucas
5 febrero, 2026 at 17:47
No sé por qué el trelewense necesita un cartel que le indica que no debe girar a la izquierda en una avenida. Es algo que en otras ciudades se da por implícito y obvio.