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“Osito”
#Votacion #LaSuperMascota 2021 Participante Silvia Noemi López de Puerto Madryn

#Votacion #LaSuperMascota 2021
“Osito”
Voy a contarte la historia de Oso, Osito como lo llamábamos siempre.
Osito apareció en nuestras vidas en el año 2011. Vivíamos en Dina Huapi, Rio Negro, al lado de Bariloche. En el mes de junio nos sorprendió la erupción del volcán Puyehue, y a partir de este evento aparecieron montones de pichis abandonados por su familia, que literalmente los dejaron librados a su suerte.
Oso fue abandonado en Villa La Angostura y fue traído hasta Dina Huapi por trabajadores que lo vieron y pensaron que allí iba a conseguir familia, lo dejaron en la calle del centro comercial y allí estuvo meses viviendo en la calle.
Un día Raúl, mi esposo, lo vio descansando en la vereda le abrió la puerta del auto y le dijo “vamos a casa Oso” y se subió muy contento, y desde ese día fue parte de nuestra familia.
Lo llevamos al veterinario y lo castramos, y desde ese momento comenzó a dormir adentro, como todos nuestros pichis. Al principio le costaba bastante, ya que por su pelaje sufría mucho de calor, además ya se había acostumbrado a vivir afuera.
Lihuen y Mara lo recibieron muy bien y se hicieron amigos enseguida.
Osito fue siempre dulce y mimoso. Enamoraba a todos los que lo conocían, ya que impactaba su tamaño, pero era más bueno que Lassie.
Su gran problema fue siempre el pánico a los truenos y rayos dado que en la erupción del volcán los estruendos fueron tremendos. En cada tormenta eléctrica sufría taquicardia y costaba mucho tranquilizarlo.
En octubre del 2015 viajamos hacia Puerto Madryn y fue su primer viaje largo, se portó de 10, sentadito junto a la ventana mirando el paisaje y durmiendo. En ese momento conoció el mar y quedó encantado, ya que siempre disfrutó el agua, estaba acostumbrado al rio y al lago, amaba agarrar piedras y sacarlas afuera y dejarlas lejos nuestro. Le encantaba nadar, lo disfrutaba mucho.
Al mudarnos a El Doradilllo disfrutaba de caminar por el campo buscando cuises entre los arbustos.
El dormía adentro, al costado de la cama nuestra, con nuestro hijo Nahuel dormía junto a él ocupando casi toda la cama, y además tenia su colchón.
Pero de día pedía de salir y hacia su caminata diaria, inclusive muchas veces salía corriendo con sus compañeros de vida, Jagger, Sasha y Pikachu.
Su naturaleza era ser libre, ya que estuvo muchos meses abandonado a su suerte.
Debido a su edad, calculamos que tendría 12 añitos, y porque rengueaba de sus patitas, comenzó con tratamiento de terapia neural para paliar sus dolores, además su pánico hacia los ruidos comenzó a agudizarse, y ya le temía a todos los ruidos posibles, incluso a herramientas que utilizaba Raúl.
El 25 de diciembre, Raúl estaba utilizando su soldadora y eso causó que se fuera del terreno, junto a Pikachu, que hacía pocos días había aparecido en casa, y era su nuevo compañero de aventuras. Se fueron como en otras oportunidades, pero ya no regresaron. Lo buscamos por el barrio y no dimos con ellos.
Fueron encontrados alrededor de 22.30 horas donde comienza el asfalto del camino a la Playa el Doradillo, a varios kms de casa., los levantaron y los dejaron en la estación de servicio Puma de frente al cementerio.
Nos enteramos a las 2 de la mañana cuando revisamos el celular y desde ese momento salimos a buscarlos. De la estación de servicio se fueron luego de estar un rato, asustados. No estaba acostumbrado a los ruidos de la ciudad. Recorrimos la zona y ya no los encontramos. Pasaron días de tormentas, vientos intensos y estruendos de cohetes.
Recibimos infinidad de llamados creyendo que era Oso, íbamos de inmediato, pero debido a los kms que nos separan del centro, cuando llegábamos el perro visto ya no estaba. Fueron días de angustia y desesperación.
Pikachu apareció el día 26 a la noche y ya está con nosotros.
Pero Oso, no fue visto más, ya que de todos los pichis que nos avisaban y veíamos ninguno era él. Si muy parecidos, incluso Moro, que anda por barrio sur y es casi igual. Se nos salía el corazón del pecho esperando que fuese él y cuando llegábamos al lugar no era Osito. La decepción es infinita.
Hasta el día de hoy recorrimos todos los barrios de Madryn, las playas, descampados, basureros y nada. Además de publicar en cuanto lugar posible su foto buscándolo en redes sociales, imprimimos fotos también y no aparece.
Inclusive fuimos hasta Trelew, parando en la ruta en cada empresa y dejando su foto, pero nadie lo ha visto.
A esta altura pensamos que alguien lo tiene, o que lo levantó esa madrugada y se se lo llevó. No es posible que se haya esfumado.
Agradecemos a toda la gente que nos llamó y llama todavía que creen verlo.
Nosotros amamos a nuestros pichis y son parte de nuestra familia, Lo extrañamos mucho, y nos preocupa saber cómo está, es un gordo muy mimado y dulce.
Te queremos en casa…Oso querido!!!
Participante Silvia Noemi López de Puerto Madryn
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No se olviden que al finalizar el concurso de La Súper Mascota se contabilizarán los “me encanta” ❤️en Facebook!
























