Marcelino Zamarreño nació el 31 de julio de 1930 en la chacra nº 374 de Tir Halen. Su padre era español y su madre galesa. Tuvo seis hermanos y seis hermanas. Todos nacieron en la misma casa situada en la margen norte del Río Chubut.
Los estudios primarios los inició en la Escuela nº 48. También fue a caballo a la Escuela de Bethesda y aunque repitió cuarto grado “para no estar en la casa” reconoce el haber estudiado “pala y pico, nomás”.
También le gustaba ir al Tiro Federal de 28 de Julio. “A los 17 años tiraba con el máuser como tirar con una gomera” dice.
En Comodoro Rivadavia hizo el Servicio Militar. En Kilómetro Once eran 61 chicos “bajo bandera”. Durante un año y medio nunca tuvo parte de enfermo, y por su intachable responsabilidad en 1951 recibió el certificado por “buena conducta”.
En septiembre del mismo año los militares intentaron derrocar al presidente Juan Domingo Perón. Marcelino estuvo dos a tres días atrincherado debajo de un camión. “Listo para salir” dijo. El capitán que le daba las órdenes “era anti peronista” sin embargo no tuvo éxito el golpe de Estado.
En Tir Halen se dedicó a la ganadería y la agricultura. En los años de su infancia había trabajado con los garbanzos. “Pariente lejano de la familia ganadora por el mejor trigo” recordó. Luego cosechó con su trilladora semilla de alfalfa. También esquiló ovejas junto a su único hijo.
“La cuarta y la quinta generación de ahora nada que ver con las que hubo antes” se lamentó por el abandono de las chacras del Valle Inferior. “Los galeses habían respetado la caída del río” pensó.
Pero las encantadoras puestas de sol en Tierra Salada también le inspiraron la creación de “Josefa” que fue una recordada carroza de los Carnavales de Dolavon en homenaje a su mujer. En septiembre de este año serán dos primaveras de su muerte.
Hoy con 88 años recién cumplidos reconoce que para tener Salud: “trabajo, nomás”.
(Entrevista realizada en 2018).
Cesar Richards
8 septiembre, 2020 at 15:06
Marcelino,, un gran luchador, un ejemplo para tomarlo en cuenta,, toda la vida trabajando de estrellas a estrellas, xq decir de sol a sol es poco, lastima q hoy en dia pocos son los jovenes con esas ganas y esa vitalidad, un abrazo grande MARCELINO