Thomas Samuel tiene 32 años. Es traductor de idiomas y tutor de idioma galés. Nació en el sur de Gales, precisamente en Blaengarw, a una hora y media de la capital nacional, Caerdydd. Este año vino al Chubut para promover la educación galesa. Actualmente vive en Ty Camwy, Gaiman donde mantuvo una conmovedora entrevista con El Valle Online. Contó que en su estadía en nuestra zona, vivió por primera vez en su vida la experiencia de estar en un Cymanfa Ganu (reunión de canto congregacional). Además hizo un análisis de la actualidad del galés en dos mundos paralelos: la Patagonia y la lejana Gales.
“Antes de venir al Chubut, nunca había estado en un Cymanfa Ganu, nunca. Mi abuela, que tiene 102 años, me contó muchas veces que cuando ella tenía 10 o 15 años iba a un Cymanfa Ganu y era como un evento donde iban todos a cantar. Para mi es increíble que eso pase así acá. Es algo muy galés que no pasa en todos lados. Mi mamá también iba en aquella época cuando se hacían muchas cosas desde las capillas. En Gales hay muchas capillas que están cerrando o han sido derrumbadas”, contó emocionado. Semanas atrás Thomas Sámuel presenció el Cymanfa Ganu especial del Eisteddfod de Trevelin donde se vivió una fervorosa reunión de canto con una fuerte presencia de la comunidad local y contingentes que se unieron desde nuestro valle inferior.
Los orígenes
“Mis antepasados, como muchas familias, llegaron a los valles del sur de Gales para trabajar en las minas, hablando el galés como lengua materna. Sin embargo, el idioma no se lo pasaron a mis abuelos. Mi abuela habla pero no con fluidez. Mi mamá puede hablar pero no con mucha confianza. Mi papá solo lo básico. Yo aprendí a hablar en la escuela”, explicó el destacado docente quien trabaja en las instituciones educativas del VIRCh.
“En la generación de mis padres hubo un tiempo, una brecha, entre los años 70 hasta nuestros días, donde antes de eso no había escuelas de habla galesa. En los 70 y 80 comenzaron a crecer las escuelas de enseñanza galesa. Fue mi mamá la que decidió que mi hermana y yo fuésemos a aprender mediante el idioma galés”, precisó.
Sobre sus inicios como tutor contó que “salí de la escuela a los 16 años, luego volví a estudiar idiomas, como español y francés. Trabajé como traductor y como corrector de textos y exámenes. Luego comencé a trabajar como tutor de galés para adultos. Antes de venir al Chubut ese fue mi trabajo como tutor durante dos años. Antes hice el curso para dar clases y aprendí mucho a partir de dar clases y de observar a otros tutores experimentados”, repasó y aseguró que “cuando regrese a Gales quiero seguir trabajando para ayudar a mantener el idioma”.
Mundos paralelos
“Hay mucha gente en Gales que nunca estuvo en Chubut que conoce muy bien la historia de la inmigración galesa. Algunos piensan que aquí todo el mundo habla galés. Tal vez es como ustedes nos ven a Gales, con algo de nostalgia y se suele creer que todo el mundo en Gales habla galés.
Aquí he visto que hay mucha cultura y que mucha gente habla el galés, en las escuelas de la comunidad, en los Cymanfa Ganu (reuniones de canto), en las capillas, en los eventos de la comunidad como asados. Tenemos mucho en común, creo que así como yo de niño iba al Ysgol Sul (escuela dominical), muchos de ustedes también. Es algo muy único. Si le digo a alguien en Inglaterra sobre Ysgol sul, probablemente ni sepa lo que es”, aseguró.
Sobre las particularidades que descubrió en el valle inferior y la zona cordillerana, reveló que “en Patagonia siento que hay un galés más puro sin tanta influencia del inglés. Eso está bien porque la gente aquí usa palabras galesas a diferencia nuestro que a veces usamos palabras del inglés e incluso usamos la estructura del inglés para decir cosas en galés.
Lo interesante aquí es que se mezcla el galés del norte y del sur…pasa mucho eso. La gente usa algunas cosas del norte y del sur. En Gales la gente separa, si es del norte habla de una manera y si es del sur se habla de otra”.
La entidad del idioma
Sámuel fue preguntado por su opinión respecto de porqué el idioma galés es tan importante, más allá de ser una herramienta de comunicación. “Nuestro idioma es lo único que nos hace especialmente diferentes a Inglaterra, así como la música, la historia y demás. El Idioma guarda mucha historia que nos diferencia de ellos. Es mucho más que un idioma porque nos da orgullo por nuestra cultura”.
Remarcó que “hace alrededor de 500 años hubo un estudio social donde se publicó en un libro que los galeses eran bárbaros, como que no tienen cultura ni comportamiento adecuado y que el idioma impedía el desarrollo humano. Se comenzó a creer que la cultura y el idioma galés eran realmente inferiores a la cultura británica. Hay mucha gente que se enorgullece de nuestra raíz pero otros prefieren no mostrar demasiado”.
“Es algo fundamental para nuestra identidad. Me gustaría que gales sea como una Holanda o una Bélgica que se habla el inglés pero como la lengua original viva para comunicarse.
Es un vehículo importante hacia el futuro pero siempre sabiendo de dónde venimos”. Explicó que dentro de Gran Bretaña los galeses se distinguen aunque la asimilación con el grueso del estereotipo británico ha hecho mella en la cultura de raíz celta.
Se le consultó por las dificultades que el idioma de sus antepasados atravesó para poder subsistir en nuestros días. “El problema fue que desde comienzos del siglo XX el idioma no era traspasado de generación en generación. Entre los años 1950 y 1960 aproximadamente, el número de hablantes galeses bajó mucho. Pero luego hubo iniciativas para que la gente aprendiera desde las escuelas”, calificó.
“Actualmente el porcentaje de hablantes galeses ronda el 20% de la población galesa. En un censo reciente se conoció que el número de hablantes bajó un poquito. Creo que han sido muchos años de declino. Depende de cómo se lo mire. En el sur de Gales, en Caerdydd, hay mucha gente joven y que hablan el galés con otra manera de ver el idioma para trabajos que exigen el galés. Está un poco de moda”, opinó.
“Creo que los dos lugares donde hay más de 70% de gente hablando galés y donde está fuerte el idioma es en Gwynedd y Enys Mon y en otros lugares como Ceredigion ya está al 50% de hablantes”.
El futuro de la educación
El profesor Sámuel fue requerido para que exprese su opinión sobre la realidad de la educación galesa en la región. Mencionó que aún faltan pasos hacia adelante como la creación de escuelas galesas de niveles secundarios y darle mayores oportunidades a estudiantes adultos. “Lo de aquí es único. Hay mucha gente que trabaja mucho para mantener el idioma. En la Patagonia el siguiente paso debería ser edificar escuelas secundarias. Por ejemplo en el Colegio Camwy hay chicos que hablan muy bien el idioma y otros que no, es complicado nivelar una misma clase ya que el idioma no está en el sistema escolar, es decir, no se enseña matemática en galés por ejemplo, se enseña como un taller.
El mejor ejemplo de primaria que vi es Ysgol Cymraeg Gaiman. El galés está en todas partes, los niños hablan el idioma muy bien, los y las profesoras usan muy bien el idioma. Cuando esos niños vayan a la secundaria podrán usar muy bien el idioma, eso espero”.
Sobre este tema añadió que “hay una desconexión entre el nivel primario y secundario. Pero se está haciendo un muy buen trabajo y con mucho esfuerzo eso va a mejorar”.
Por último comentó sobre sus observaciones en la comarca. “Creo que se necesita hacer más trabajo para tener más galés también para los adultos y se podría hacer mucho más. Especialmente después de la pandemia donde la gente quiere salir a hacer algo pero no hay tanta oferta en este momento. Los niños están aprendiendo pero los adultos no tienen muchas oportunidades”.