Gaiman
Se cumplieron 5 años del fallecimiento del doctor “Pepe” Dopazo

Este 26 de mayo se cumplieron cinco años del fallecimiento del doctor Constantino José Fernández Dopazo, conocido cariñosamente como “Pepe”, quien dejó un profundo legado en la comunidad de Gaiman.
Nacido el 17 de julio de 1938 en Recoleta, Buenos Aires, hijo de inmigrantes gallegos, Dopazo estudió Medicina en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Inicialmente pensó en ser ingeniero naval, pero la enfermedad de su madre lo impulsó a elegir la medicina. A los 27 años se recibió y contrajo matrimonio con Norma Conde, con quien compartió 57 años de vida y tuvo dos hijos: Germán y Diego.
En 1971 se radicó en Gaiman junto a su familia. Durante más de cinco décadas ejerció la medicina con dedicación, realizando partos, cirugías y atendiendo a miles de pacientes. Fue director del Hospital Rural John Evans, intendente de Gaiman, profesor de Higiene en el Colegio Camwy y presidente del Gaiman Fútbol Club siendo campeones en 1973. Además viajó por toda la Argentina, en carpa, en casilla rodante y en avión.
En diciembre de 2020, ante un delicado tratamiento oncológico, su familia pidió donantes de sangre 0 negativo, lo que generó una enorme muestra de solidaridad en el Valle Inferior. Por esos días “Pepe” recibió a El Valle Online con su amabilidad de siempre para compartir su historia y ese difícil desafío que estaba atravesando. A pesar de su lucha, falleció el miércoles 26 de mayo de 2021 a las 23:15 horas. Sus restos descansan en el Cementerio Municipal de Gaiman.
“Hoy se cumplen 5 años de tu partida, todos estos años no hay un día que no te recuerde tanto tu familia como tus pacientes. Un beso al cielo querido Pepe” expresó por redes sociales su hijo Germán.
Un legado que continúa
El 28 de agosto de 2025, su nieto Mateo Fernández, de 23 años, se graduó como médico en la misma universidad donde estudió su abuelo, la Universidad Nacional de La Plata. Hijo de Diego Fernández y Nanci Pensado, Mateo planea especializarse en Cirugía en Buenos Aires.
Este logro representa una emotiva continuidad familiar y profesional que llena de orgullo a la comunidad de Gaiman, y seguramente también a “Pepe” (donde sea que esté), porque sigue siendo recordado no solo como un destacado profesional de la salud, sino también como un vecino ejemplar del Valle Inferior.

























