Gaiman
María “la hija del corazón”

Maria Vilán logró superar todos los obstáculos de la vida, y hoy tiene una gran familia que también integran centenares de abuelos que la amaron y la aman como “la hija del corazón”.
La vida de Maria Vilán de Gaiman no ha sido fácil. “Los hijos de la vida somos lo que comemos en la calle, los que no tenemos problema de sacarle lo podrido a una manzana, o de dormir con el perrito porque me calienta los pies y no voy a pasar frío” relató a El Valle Online sobre parte de su infancia que además vivió en un internado.
En el año 2007 Maria Vilán comenzó a cumplir tareas en el club municipal de Adultos Mayores que funcionaba en la iglesia Merodista de Juan C. Evans 147. Antes las actividades se realizaban en el gimnasio municipal.
“A la hora de ir a cambiar al adulto mayor y decís: pobre viejo está todo sucio y dejado por los hijos… ¡pero han dado la vida por sus hijos! y te preguntás: ¿dónde están los hijos cuando los necesitan?” se lamentó.
“Entonces venimos la otra parte, los terceros, los que laburamos, y que lloramos con ellos para el día del Padre, para el día de la Madre, que los levantamos y les decimos: no llores porque tu hija está lejos.. vos le enseñaste algo, a valerse por la vida. Tenemos que buscar siempre una palabra y sacarla de donde sea” enfatizó
Además “hay personas que pueden decir: este viejo se merece estar en un asilo. No, nosotros no somos quién para juzgar. Nosotros tenemos que laburar” resaltó.
Directora
El 1 de agosto de 2008 le asignan a Maria Vilán de directores del club municipal de Adultos Mayores dependiente secretaría de Desarrollo Social y Comunitario.
A los pocos meses alienta a los integrantes a elegir un nombre para el espacio siendo el más votado “Volver a empezar”. Esta denominación se estableció a través de la ordenanza n 1342 /08 el 26 de noviembre de 2008.
“En mi laburo hay chicas que tuvieron la dicha de tener su padre pero aun así les gusta trabajar con adultos mayores, y no tienen el estómago suficiente, pero estamos los de más experiencia, este trabajo se hace con compañerismo” destacó Maria.
Amalia y Robin
En noviembre de 2016 a través de un convenio entre la municipalidad de Gaiman y la fundación Cristiana Evangélica de Chubut los adultos mayores inician sus actividades en inmediaciones del centro de día Amalia y Robin ubicado en chacra ex 205 de La Angostura.
Hoy en este lugar Maria Vilán se destaca por su experiencia y junto a un equipo acompaña todos los días a más de una veintena de abuelos que asisten de 8 a 14 horas para desayunar y almorzar y también para compartir talleres y actividades recreativas.
Sueño
Maria Vilán tiene el sueño de recorrer la provincia con gente que sea “capacitada de la vida, con sensibilidad, y para que se respeten los Derechos de los adultos” manifestó a El Valle Online.
“Los abuelos se merecen una vida digna porque han dado su vida laburando y hoy este gobierno le saca la mitad de la jubilación. Porque les saca?. Levantaron una Argentina. En qué cabeza cabe” se preguntó.
En este sentido manifestó que “el último viaje que hice a San Martín me di cuenta que no hay que hacer asilos. Ellos tienen que morir en su lugar. En el lugar que han luchado toda su vida”.

























