Dolavon
Joven de 25 años es nuevo vidriero en Dolavon

Desde muy chico Gonzalo Joel acompañó a su padre, de oficio vidriero. Comenzó llevando la caja de herramientas y haciendo pequeñas tareas que de a poco lo fueron formando como persona y a tener sentido de la responsabilidad laboral. Hoy, a pesar de los pronósticos negativos de la realidad argentina, consiguió un alquiler y brinda este servicio en la calle Raúl Díaz 119 de Dolavon.
Gonzalo Joel mantuvo una charla con El Valle Online. Contó cómo se inclinó la balanza para Dolavon, pese a que Rawson también tenía las puertas abiertas para él.
“De chico a veces lo acompañaba a mi papá más que nada para llevar la caja de herramientas, cuando mi papá trabajaba con don Carlos Figueroa, el vidriero de Gaiman. Cuando yo nací, mi papá empezó a trabajar con él. Con el tiempo mi papá puso su vidriería y ahí fue donde arranqué ayudando, no podría considerarlo como un trabajo propiamente dicho, pero ayudaba”, recordó.

Antes de abrir su vidriería, el joven de 25 años trabajó en una empresa mayorista que distribuye vidrio e insumos en toda la zona. Cuando le surgió la oportunidad de abrir su local, “me puse a buscar alquileres y me puse a trabajar con un amigo, Darío Lopez, para armar la mesa, el caballete, mi mamá nos ayudó a pintar para tener todo preparado. Y acá estamos en la vidriería nueva de Dolavon”, dijo felizmente.
Él está agradecido con Dios, su familia y sus amigos, según expresó. Anteriormente y ya una vez que Gonzalo Joel se consagró como vidriero, a la par de trabajar con su padre desde los 16 años, decidió emprender por su cuenta y pensó en instalarse en la capital provincial. “Quise ir a Rawson, pero mi papá me recomendó que era mejor quedarme en Dolavon para estar más cerca y poder ayudarnos más fácil entre nosotros dos. También para ofrecer un lugar más a la gente de Dolavon para que no tenga que irse a Gaiman o Trelew. también pensé en que acá puedo estar más cerca y en contacto con mi papá”.
Si bien los contratos de alquiler en general son leoninos para el inquilino, en la localidad logró evitar el pago de cargas como mes de depósito y mes de adelanto, lo que le facilitó abrir el emprendimiento. “La propietaria del local, nos dio ese incentivo al pedirnos sólo un mes de alquiler y ahí arrancamos. Fue una de las cosas que nos llevó a abrir enseguida acá en Dolavon”, reconoció el joven emprendedor. 



















