Dolavon
Claudia Calerame de Bau y el arte como vida

En un tranquilo rincón de Dolavon reside una artista apasionada cuyo vínculo con la pintura se ha convertido en una parte fundamental de su vida. Claudia Calerame de Bau, una pintora autodidacta, comparte su fascinante viaje en el mundo del arte, desde su primer acercamiento hasta sus aspiraciones futuras.
Un comienzo inspirador
“Me gusta mucho la pintura”, comenta Claudia mientras recuerda cómo todo comenzó. “Viendo un paisaje en Facebook, me contactó un pintor que me incitó a pintar. Fue él quien me incluyó en un grupo internacional de arte”. Este paso inicial la llevó a un mundo nuevo, lleno de colores y creatividad.

Pero el destino aún tenía más sorpresas para Claudia. “A través de otra pintura que subí a ese grupo, conocí a otro pintor, Juan Carlos Castro, un chileno que se convirtió en mi mentor en línea”, agrega. Esta conexión resultó ser un punto de inflexión en su vida artística.
Dedicación y observación
Claudia no toma su pasión a la ligera. “Le dedico al menos 8 horas diarias, todos los días”, confiesa. La dedicación es una característica esencial para cualquier artista, pero Claudia también enfatiza la importancia de la observación. “Si no observas, no aprendes a ver”, reflexiona. “Y si no puedes ver y decodificar, no lo podrás aplicar a la pintura”.
Logros destacados
A lo largo de su carrera, Claudia ha logrado importantes hitos. “La beca de Bellas Artes Nacional fue un gran logro”, dice con orgullo. “Pasamos de nivel provincial a nivel nacional, y aunque tengo certificados y premios internacionales importantes, ser reconocida a nivel nacional con una beca es lo más importante para mí”.
Un futuro luminoso
Mirando hacia el futuro, Claudia tiene metas ambiciosas. “Actualmente pinto realismo, pero quiero llegar al hiperrealismo, al arte fotográfico”, comparte. El hiperrealismo es un nivel de perfección en la pintura que se asemeja a una fotografía. “Es lo más difícil de alcanzar”, admite Claudia. “Pocas personas llegan a ese extremo, pero quiero lograr que mis pinturas sean una fotografía absoluta”.
Una paleta de colores única
Cuando se trata de colores, Claudia prefiere una paleta neutra que incluye azul cobalto, bermellón, verde, amarillo medio y blanco. Su técnica de elección en óleo es “alla prima”, que significa “de una”, lo que implica trabajar sin dejar secar la pintura.
Compartiendo su pasión
Claudia también comparte su amor por el arte con otros. “En Dolavon, estoy dando un taller de arte para adultos mayores, donde también participan niños”, revela. “He logrado que se junten tres generaciones en la misma clase, armoniosamente”. Además, su trabajo es reconocido por la Universidad del Chubut, que envía alumnos para observar sus clases.
La historia detrás de sus obras
La pintura “Los Hornos de Cal” es un testimonio de su profundo vínculo con la historia. “Mi suegro tenía hornos de cal, y yo quería contar esa historia”, explica Claudia. “Fueron esos hornos los que me impulsaron a hacer este libro, y del interés en muchas historias que se van perdiendo o casas que se van derrumbando, de las cuales las nuevas generaciones no conocen la historia”.
Un nuevo libro en camino
Claudia está trabajando en un nuevo libro que se titulará “Postales del pueblo donde vivo”. El diseñador ya está involucrado en el proyecto.
El arte como vida
Para Claudia, la pintura es más que una habilidad, es una fuente de paz y quietud. “Lo que me da más que un aprendizaje es paz, quietud e introspección”, comparte.
Para conectarse con Claudia, se puede encontrar en las siguientes redes sociales:
- Facebook: “Claudia Bau”
- Instagram: “@Calerameandrea“
- TikTok: “@claudiabau4”
- YouTube: “@tutorialesdepinturaaloleo”
Claudia Calerame de Bau ha hecho del arte su vida y sigue inspirando a través de su dedicación y pasión. Su viaje en el mundo de la pintura es un testimonio de que la creatividad y el arte pueden enriquecer nuestras vidas de maneras inimaginables.
























