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Koss: “hay gente tomó crédito esperando que la inflación licuara la deuda”

Los datos del Banco Central muestran decenas de miles de chubutenses con atrasos en sus obligaciones financieras. El presidente de la CICECh sostuvo que hay familias que se endeudaron para sostener sus gastos, pero también cuestionó a quienes tomaron crédito esperando que la inflación redujera el peso de las cuotas.
El endeudamiento de las familias de Chubut aparece como uno de los problemas que atraviesan al consumo y al comercio. En Chubut, los datos de la Central de Deudores del Banco Central muestran a decenas de miles de personas con atrasos en obligaciones financieras. Pero detrás de esos registros hay situaciones diferentes, y el presidente de la Cámara de Industria y Comercio del Este del Chubut (CICECh), Andrés Koss, planteó que no todo el endeudamiento puede explicarse de la misma manera.
“Yo creo que hay un poco de todo”, sostuvo Koss en diálogo con Radio Chubut al ser consultado sobre las causas por las que las familias terminan recurriendo al crédito.
Su análisis incluyó una mirada crítica sobre una práctica que, según explicó, se extendió durante los años de alta inflación: tomar créditos confiando en que el aumento de los precios terminaría reduciendo el peso real de las cuotas.
“Hubo mucha gente que sí terminó gastando más de lo que podía, especulando con que la situación general te iba a licuar cualquier tipo de deuda”, afirmó.
Koss explicó que durante mucho tiempo existió una dinámica en la que la inflación hacía que una cuota perdiera peso con el paso de los meses. Pero señaló que ese escenario cambió y que el endeudamiento quedó expuesto cuando esa dinámica dejó de funcionar de la misma manera.
No todas las deudas nacieron del consumo
El planteo del presidente de la CICECh apareció durante un intercambio en el que también se puso sobre la mesa otra realidad: familias que no se endeudan para consumir por encima de sus posibilidades, sino para cubrir gastos porque los ingresos no alcanzan.
La falta de trabajo, la pérdida de ingresos o la dificultad para llegar a fin de mes pueden llevar a una familia a utilizar una tarjeta, solicitar un préstamo o financiar gastos habituales.
Frente a esa situación, Koss insistió en que no existen explicaciones únicas.
“Eso que vos decís es absolutamente correcto. Pero sin perjuicio que también hubo mucha gente sí” que terminó gastando más de lo que podía, respondió.
Por eso rechazó reducir el problema a una sola explicación. “Acá no hay verdades absolutas. Y no es que es una cosa o la otra”, sostuvo.
Decenas de miles de personas con atrasos
Los datos de la Central de Deudores del Banco Central procesados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con información correspondiente a 2026, muestran la dimensión que alcanzó el problema en Chubut.
Alrededor de 17 mil personas registraban atrasos en entidades bancarias, mientras que cerca de 49 mil aparecían con mora en proveedores no financieros de crédito, entre ellos billeteras virtuales y otras empresas de financiamiento.
Las cifras no deben sumarse directamente porque una misma persona puede registrar obligaciones en ambos sistemas. De todos modos, permiten dimensionar la cantidad de habitantes que aparecen con dificultades para cumplir sus compromisos financieros.
Chubut también figura entre las provincias con mayores montos promedio de endeudamiento bancario en situación irregular, con valores cercanos a $4,2 millones por persona, según el procesamiento de esos datos.
“No sirve que la mitad de la sociedad quede con las patas para arriba”
Para Koss, el problema del endeudamiento tampoco puede resolverse simplemente dejando que cada deudor se haga cargo de su situación.
Cuando le plantearon si el Estado debería intervenir o si se trata de una relación entre privados, respondió que “filosóficamente es correcto que el Estado no intervenga en esa relación”, pero inmediatamente marcó un límite desde la perspectiva económica.
“Tampoco es correcto, incluso desde el sector privado, incluso desde el sector privado que es el acreedor en este caso, que la mitad de la sociedad quede con las patas para arriba”, afirmó.
El argumento del presidente de la CICECh es que una situación de endeudamiento masivo tampoco beneficia a quienes tienen créditos por cobrar, porque una parte importante de la población deja de tener capacidad para consumir y sostener la actividad económica.
Por eso planteó la necesidad de encontrar alguna salida entre los distintos actores.
“Va a haber que buscar una forma de salir adelante, y no gratis, porque las cosas gratis no sirven”, sostuvo.


























