Actividades
Elvio Griffiths abrió su museo en el centro de Dolavon y busca volver a recibir visitantes

“Es mi vida esto” resaltó don Elvio Griffiths en una charla con El Valle Online sobre una actividad que convirtió a su chacra “Las Piedras” en un lugar distinto del Valle Inferior del Río Chubut.
Entre piedras, herramientas antiguas, piezas rurales y objetos restaurados con paciencia, construyó un pequeño museo que todos recuerdan por sus recorridos cargados de historias y memoria patagónica. “Yo voy a campo, a buscar piedras y hacé de cuenta que visité el museo más grande” afirma con emoción.
Pero a sus 80 años de edad y casi una veintena de cursos de agroturismo, producción y artesanías, hoy decidió dar un nuevo paso: trasladó parte de su colección al centro de Dolavon con el objetivo de mantener vivo el espacio que creó durante décadas de trabajo y dedicación, y hoy representa un verdadero símbolo de la conservación del patrimonio cultural.
Historia que se traduce en una pasión
Elvio nació en Dolavon y gran parte de su vida estuvo ligada al trabajo rural y a distintos oficios. Fue soldado instructor, trabajó en estaciones de servicio, en la planta potabilizadora, como gasista y también en tareas vinculadas al campo. Pero desde hace años encontró una pasión particular: rescatar objetos antiguos y conservar piezas que forman parte de la historia regional.

“Me duele el alma dejar una cosa tirada”, había contado tiempo atrás a El Valle Online al explicar por qué recuperaba herramientas, piedras y elementos que otros descartaban.
Su colección incluye piedras de distintos tamaños y colores, herramientas rurales, antigüedades y piezas vinculadas a pueblos originarios, muchas encontradas en recorridas por campos de la zona y otras donadas por vecinos. También hay monedas y billetes de más de un centenar de países que, amablemente, le regalan los turistas que llegan en cruceros y amigos que visitan la chacra 326.
Aún conserva enmarcado un mapa antiguo de la Provincia de Chubut escrito en galés. Se lo regaló un galenso muy “famoso” que siempre lo visita. En una oportunidad, Elvio le había hecho una gauchada: “años atrás, un pariente suyo falleció a causa de una epidemia, y lo llevé hasta el lugar ubicado a 140 kilómetros de Dolavon. Pero no pudimos encontrar las fosas. Se borraron por la misma naturaleza” relató.
Siempre rodeado de objetos con historia
Hoy, con renovado espacio en la dirección Roca 136, por recomendación de sus hijos y donde hace años su esposa tenía un bazar, Elvio intenta seguir compartiendo con la misma pasión el patrimonio que conserva, siempre rodeado de miles de objetivos con historias inéditas, el asombro de los vecinos y y de quienes visitan Dolavon.

“Qué maravilloso lugar conocimos, el mejor museo de Dolavon, no solo por el material tan variado y bien presentado, sino por los conocimientos, la preparación y la capacidad para transferirlos del señor Elvio” dice el último mensaje del libro de visitas, y lleva la firma de Laura y Daniel de La Plata, Buenos Aires.
Los vecinos del pueblo que conocen la historia de Elvio, también destacan el esfuerzo personal detrás del museo y señalan la importancia de acompañar iniciativas culturales independientes que conservan parte de la identidad del Valle Inferior.
Quienes deseen visitar el lugar o colaborar con la propuesta pueden comunicarse directamente con Elvio Griffiths al WhatsApp 280 4668639.

























