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Waldo Griffiths obtuvo la Corona del Poeta en el Eisteddfod del Chubut 2026

El escritor de Trelew fue distinguido por su poema “1899”, elegido como el mejor trabajo en castellano de estilo libre.
En la última sesión del Eisteddfod del Chubut 2026 se llevó a cabo la tradicional Ceremonia de la Corona del Poeta, distinción otorgada por la Municipalidad de Trelew al mejor poema en castellano de estilo libre.
En un clima de emoción y con el Salón Cincuentenario colmado de público, se anunció la identidad del ganador: Waldo Griffiths quien participó bajo el seudónimo “Gelert” y fue distinguido por su obra titulada “1899”.
La corona de plata, símbolo de este reconocimiento, fue elaborada un año más por el orfebre Julio García Dusse.
El poema premiado evoca una inundación que transforma la vida de una familia y el paisaje del valle. A través de imágenes vinculadas al río, la casa y la pérdida, la obra reconstruye una escena de desarraigo y reconstrucción, con una puerta que permanece como símbolo de aquello que resiste incluso después de perderlo todo.
Con este reconocimiento, Waldo se convirtió en el protagonista de uno de los momentos destacados de la última jornada del Eisteddfod del Chubut, una celebración que reúne cada año a la comunidad en torno a la poesía, la literatura y la tradición cultural galesa de la región.
El poema ganador: “1899”
El río no avisó. Vino de noche,
despacio, como quien vuelve a lo que era,
y entró en la casa sin pedir permiso,
por donde entraba el frío: por la puerta.
Las paredes, de barro, lo sabían:
se ablandaron sin queja y sin sorpresa,
y la casa, sin ruido, volvió a ser
un poco de tierra sobre la tierra.
Ella subió a la loma con su hijo
y desde arriba vio pasar la mesa,
el libro de tapas negras, abierto,
y el agua lo leía en otra lengua.
Todo el valle era un tío sin orillas,
con techos asomando como piedras,
y una puerta cerrada que pasaba
sin casa, y todavía siendo puerta.
Después el río se acordó del mar
y se fue por donde vino. Quedó ella.
Otros bajaron al puerto, a otro barco.
Ella clavó en el barro una madera.
La puerta la encontraron en un sauce,
cerrada, igual que cuando estaba puesta.
La colgaron primero, antes que el techo:
una puerta sin casa. Pero abierta.
“Gelert”


























