28 de Julio
Emerys Jenkins
Por Silvia Zamarreño.

Por Silvia Zamarreño
Hace unos cuantos años tuve la hermosa oportunidad de charlar (como siempre lo hice, por el afecto y por el vínculo familiar que me unía a él) con Emerys en su hogar de 28 de Julio. Una charla cálida y amable, dos virtudes, por otra parte, que lo definían.
Lo que hoy presento es un extracto de esa conversación con Emerys.
Emerys Jenkins (noviembre de 1927 – julio de 2013) fue un apreciado productor rural de la zona de 28 de Julio. De invalorables virtudes morales, participó activamente en los eventos sociales de la localidad y fue uno de los principales precursores de sus actividades comunitarias y culturales.
Descendiente de los primeros colonos galeses – bisnieto de Aaron Jenkins y de Margaret Jones- y custodio de la memoria a través de documentos, fotografías y objetos de época, mantuvo fervientemente las tradiciones de sus antepasados y recibió en su hogar de Tir Halen a numerosos grupos de galeses deseosos de conocer la historia de la colonia en Chubut. Preservó intacta la lengua de sus ancestros y gracias a ella mantuvo activos los lazos con el país del Reino Unido.
Durante su juventud se dedicó a la trilla, actividad preponderante en la zona durante las décadas del ’40 y ’50. Esta labor lo llevó a conocer detalladamente los rincones del valle, sus habitantes e historias, desde la Boca de la Zanja hasta La Angostura.
Colaborador incondicional de las instituciones de su localidad, se preocupó siempre por conocer las necesidades de la escuela, la capilla, el Centro Comunitario, la Sala de Primeros Auxilios.
Supo combinar las tareas de su chacra con los encuentros familiares, entre vecinos y con amigos. Fue testigo de los cambios tecnológicos en 28 de Julio: la trilladora, la enfardadora automática, el cincel, el arado, el rastrillo.
Casado con Selba Zamarreño, tuvo tres hijos: Nelson René, Orlando Roberto y Hernando Rubén. Los educó –según sus propias palabras- de la misma manera en que habían sido educados él y su esposa: con los valores y las virtudes que deben tener los hombres de bien.

Participó de uno de los eventos políticos más significativos de 28 de Julio: la devolución de la autonomía de su comuna durante el Proceso Militar. Fue uno de los responsables de trasladar las urnas casa por casa para que los pobladores expresen su voluntad de ser independientes del municipio de Dolavon.
En sus últimos años, jubilado ya, se dedicó a la realización de maquetas ilustrativas del valle que expuso en las diferentes ediciones de las muestras agropecuarias realizadas en la ciudad de Gaiman.
Sus restos descansan en el cementerio de 28 de Julio, al pie de las lomas que lo acompañaron durante todo el camino de la vida.
Una historia de vida que vale la pena recordar.
Agradecemos a Orlando Jenkins por el aporte de la fotografía.


























Nelida narambuena
15 junio, 2020 at 20:00
Hola hoy me yego esta pagina
Meirion
15 junio, 2020 at 16:37
Un ser humano brillante. Tuve la gracia de conocerlo en una inolvidable visita junto a mi madre y mi primo.
SILVIA ADRIANA ZAMARREÑO
19 junio, 2020 at 16:59
Así es, Meirion. Muchas gracias por tu comnetario.
Carlos Elis
12 junio, 2020 at 16:39
El vis abuelo fue el primer regante Aron Jenkins
Anónimo
12 junio, 2020 at 16:33
El vis abuelo fue el primer regante Aron Jenkins
Mario Punter
12 junio, 2020 at 14:01
Una gran persona, yo tambièn tuve oportunidad de charlar y aprender con el, fue un templo de los buenos codigos humanos que tanto escasean en la sociedad actual. Pregunta, su padre fue el primer regante del valle? y si lo fue ,en que chacra se realizo el primer riego? Desde ya muchas gracias.
SILVIA ADRIANA ZAMARREÑO
12 junio, 2020 at 15:17
Buenos dìas, Mario. No conozco ese detalle, tendràs que preguntárselo a alguno de sus hijos….Saludos y gracias por el comentario.