Mascotas
Proponen licencias laborales por enfermedad o fallecimiento de mascotas

Para muchos, las mascotas forman parte de la familia, y su enfermedad o muerte genera un impacto emocional comparable al duelo por un familiar cercano. En Argentina se intensifica el debate sobre la incorporación de licencias laborales por enfermedad o fallecimiento de mascotas.
Un proyecto legislativo en trámite en el Congreso de la Nación Argentina propone otorgar permisos remunerados a los trabajadores para atender a sus animales de compañía, en sintonía con la reciente medida adoptada en Italia, donde se permite hasta tres días al año con certificado veterinario y, en algunos casos, con goce de sueldo.
La iniciativa busca adaptar la normativa laboral al creciente reconocimiento legal de los animales como seres sintientes, consagrado en la Ley 14.346 y en diversas normativas provinciales. Para muchos, las mascotas forman parte de la familia (“perrhijos” o “gathijos”), y su enfermedad o muerte genera un impacto emocional comparable al duelo por un familiar cercano. Proponentes argumentan que el vínculo afectivo justifica una protección laboral similar a las licencias por maternidad, paternidad o fallecimiento de parientes.
En Italia, la medida surgió de fallos judiciales que consideraron el abandono de un animal enfermo como posible maltrato, estableciendo un precedente pionero.
En Argentina, aunque no existe aún una ley nacional obligatoria, hay antecedentes en empresas privadas que otorgan días por adopción o duelo animal, y proyectos que circulan en el Congreso de la Nación para modificar el régimen de licencias.
Expertos señalan la necesidad de requisitos claros: registro del animal en el Registro Nacional de Mascotas, certificado veterinario y límites temporales para evitar abusos.
El tema divide opiniones. Quienes lo apoyan destacan el avance en bienestar animal y salud mental de las personas. Quienes lo cuestionan advierten sobre posibles sobrecargas a las empresas, dificultades de control y la necesidad de priorizar licencias por motivos humanos.
El debate refleja un cambio cultural: las mascotas ocupan un lugar cada vez más central en los hogares argentinos, con más de 80 millones de perros y gatos en el país.

























