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La anchoíta de Rawson: una oportunidad para la pesca, la gastronomía y el turismo

La campaña 2026 marcó un crecimiento histórico para esta especie en Chubut, pero la mayor parte del pescado todavía viaja a Mar del Plata para ser procesado. Mientras la industria analiza cómo generar valor local, referentes de la pesca y la gastronomía empiezan a poner la anchoíta en el centro de la mesa.
Una bandeja de anchoítas preparada en la costa de Rawson puede parecer una escena gastronómica más, pero detrás hay una discusión que atraviesa a toda la actividad pesquera de Chubut: qué hacer con la anchoíta en Chubut, un recurso que vuelve a ganar protagonismo y cómo lograr que una mayor parte del valor quede en la provincia.
En los últimos días, el pescador y referente vinculado a la actividad Tato Cereseto compartió imágenes de preparaciones con anchoíta y destacó la importancia de incorporar este producto a la gastronomía de Rawson y Playa Unión.

“Ver a la gastronomía de Rawson y Playa Unión incorporando la anchoíta en sus distintas variantes es una excelente señal”, expresó, al remarcar que poner en valor los productos del mar puede generar nuevas oportunidades para la pesca, la gastronomía y el turismo.
Detrás de esa mirada hay un dato concreto: la anchoíta tuvo en 2026 una de sus mejores temporadas recientes en Chubut.
Una pesca que volvió a crecer después de años
La anchoíta no es un recurso nuevo para la provincia. Hace más de dos décadas existen antecedentes para desarrollar esta pesquería, aunque durante años quedó relegada frente al protagonismo del langostino.
En los últimos años, la flota amarilla de Rawson comenzó a incorporar la anchoíta en Chubut como una alternativa productiva frente a la tradicional actividad vinculada al langostino. La campaña 2026 cerró con capturas estimadas entre 5.500 y 6.000 toneladas, más del doble de las aproximadamente 2.300 toneladas registradas durante 2025.

El crecimiento fue tan importante que la temporada terminó antes de lo previsto. No por falta de pescado, sino porque las plantas disponibles alcanzaron su límite de procesamiento.
El desafío: que el valor no viaje a otra provincia
El principal debate que dejó la campaña no está en el mar, sino en tierra.
Actualmente, una parte importante de la anchoíta capturada en aguas chubutenses viaja hacia Mar del Plata, donde funcionan establecimientos especializados en salado, maduración y elaboración de conservas.
El circuito actual implica que Chubut capture el recurso, pero otra provincia concentre buena parte de las etapas que generan mayor valor económico.
La oportunidad está en desarrollar más capacidad local: procesamiento, elaboración de productos, marcas propias y una identidad gastronómica asociada al mar chubutense.
De recurso pesquero a producto con identidad
La anchoíta tiene una larga tradición en mercados internacionales, especialmente en Europa, donde forma parte de una gastronomía consolidada.
En Chubut, en cambio, todavía busca ganar presencia entre consumidores locales.
Ahí aparece el desafío planteado por referentes como Cereseto: que la anchoíta deje de verse solamente como una especie destinada a la industria y empiece a ocupar un lugar dentro de la cocina regional.

La experiencia de otros productos del mar muestra que una especie puede transformarse en símbolo de un territorio cuando combina producción, gastronomía y promoción.
El próximo paso para Chubut
La campaña 2026 dejó una señal clara: hay recurso y hay interés de la flota.
El desafío ahora pasa por construir las condiciones para que la provincia no solo sea un lugar donde se captura anchoíta, sino también donde se procesa, se transforma y se genera una identidad alrededor del producto.
La pregunta que abre esta temporada récord es si Rawson podrá convertir una oportunidad pesquera en una oportunidad económica y gastronómica para toda la región.

























