Gaiman
La invencible: Fiorela Malaspina se consagró campeona cordobesa de Gravel

La ciclista oriunda de Gaiman se quedó con el primer puesto en la Vuelta a La Sierrita y celebró el presente deportivo desde una mirada diferente: con menos presión, más disfrute y priorizando los vínculos, la familia y el compañerismo.
Fiorela Malaspina logró el primer puesto en la clasificación General Femenina de Gravel en la Vuelta a La Sierrita, y fue en una jornada que tuvo un significado especial más allá del resultado deportivo.
A través de sus redes sociales, la deportista oriunda de Gaiman compartió una reflexión sobre su manera de vivir actualmente las competencias y el cambio que experimentó en su relación con el deporte. Lejos de la exigencia y la ansiedad que, según reconoció, marcaron otras etapas de su trayectoria, hoy elige disfrutar de cada experiencia y darle prioridad a otros valores.
“Hace mucho que no encuentro el espíritu competitivo. Hace mucho que me gusta entrenar, pero no así correr”, expresó Malaspina al describir su presente.
En ese sentido, contó que hoy se reconoce como “una corredora que disfruta ayudar, orientar y acompañar” a quienes compiten con ella. Si bien reconoció que ganar sigue siendo algo que le gusta, explicó que ya no es lo que determina su experiencia en una carrera.
Incluso relató que en distintas oportunidades ayudó a sus propias rivales, las esperó o se detuvo cuando alguna tuvo un desperfecto durante el recorrido.
Uno de los aspectos que más destacó fue la posibilidad de que su hijo pueda verla competir desde esta nueva perspectiva. “Estoy contenta que hoy mi hijo pueda ver eso y tenga otra imagen de mí y de las competencias”, señaló.
También recordó que anteriormente vivía las carreras con mucha ansiedad y nerviosismo, al punto de que esa exigencia terminaba afectando momentos que deberían estar vinculados con el disfrute y el bienestar.
“Hoy ganar es anecdótico. Lo que realmente importa es mi familia, las amistades, el equipo SHIMA Energy, que alienta, ayuda y forja pertenencia, y las experiencias que nos dicen que sí estamos vivos”, manifestó.
La corredora también destacó el crecimiento de SHIMA Energy, al que definió como un equipo que ya tiene identidad y se muestra fuerte como grupo.
Como reflexión final, compartió un dato de su preparación que acompaña este cambio de perspectiva: entrenando la mitad, siendo menos estricta consigo misma y eligiendo mostrarle otro camino a su hijo, registró apenas una diferencia de 10 vatios en una potencia normalizada.
“Qué importante es estar bien”, resumió Fiorela.


























