Gaiman
Entrevista a Dora Lenzian sobre el libro de Mónica Morris: “Gracias Motita por ser como eras”

La memoria de Mónica Morris encontró un lugar en las páginas de un libro que busca mantener su legado y preservar la huella que dejó en Gaiman. La publicación, presentada este sábado 17 de octubre, recupera su historia, sus múltiples intereses y su participación en la vida cultural, educativa, política y social de la localidad, a través de recuerdos que permiten acercarse a la persona detrás de esa trayectoria.
En diálogo con El Valle Online, Dora Lenzian, docente jubilada y escritora, contó que la idea nació después del fallecimiento de Morris, ocurrido el 26 de diciembre de 2022. La necesidad de que su historia permaneciera en la memoria colectiva fue el impulso para poner en marcha el proyecto. “Surgió cuando falleció Mónica Morris. Quisimos hacer algo para que quede en la memoria de Gaiman”, expresó.
Así comenzó un trabajo de recopilación que reunió testimonios, recuerdos, anécdotas y aportes de alrededor de 30 personas, entre vecinos de Gaiman y otras que hoy viven en Estados Unidos, El Hoyo y Trevelin, pero que compartieron distintos momentos de su vida. Cada relato contribuyó a reconstruir las múltiples facetas de Mónica, sus inquietudes y los espacios en los que dejó su marca, con la intención de que su historia siga presente en las nuevas generaciones y forme parte de la memoria de la comunidad.
Un trabajo colectivo para reconstruir su historia
El libro fue compilado y editado por Dora Lenzian y Branko Marinov Martinic, museólogo y licenciado en Gestión Cultural, de nacionalidad chilena y residente en Gaiman desde hace varios años.
Branko había sido amigo de Mónica y había compartido con ella diferentes proyectos e iniciativas. En el caso de Dora, el vínculo se había construido a través de actividades institucionales.
Para comenzar a reunir el material, durante 2023 se realizaron encuentros y conversatorios en el marco de la Muestra Agropecuaria del Valle Inferior y la Feria del Libro de Gaiman. La convocatoria contó con una importante participación de vecinos que se acercaron para compartir sus recuerdos y aportar información.
Según detalló Lenzian, alrededor de 30 vecinos de Gaiman escribieron para el libro, a los que se sumaron testimonios de personas que viven en Estados Unidos, El Hoyo y Trevelin.
La reconstrucción de la historia también permitió advertir que todavía quedan recuerdos y episodios por recuperar. “A medida que se conversaba con las personas, surgían más datos y aun hoy hay más historias de Mónica”, contó Dora.
El proceso demandó tres años de trabajo y estuvo atravesado también por la pérdida de personas que habían colaborado con la iniciativa. Durante ese período fallecieron Susana Pastor y Rebeca Evans, quienes habían escrito para la publicación, y Carlitos, conocido por el video de Carlitos, quien había contribuido con datos y gestiones.
Una mujer presente en distintos espacios de Gaiman
Al recordar la participación de Morris en la comunidad, Lenzian destacó la diversidad de instituciones, organizaciones y proyectos en los que había dejado su marca.
“Donde uno iba, encontraba a Mónica”, recordó. Su presencia podía encontrarse en la Municipalidad de Gaiman, la Cooperativa Eléctrica, la Muestra Agropecuaria, la Biblioteca Ricardo J. Berwyn, el proyecto de Loma Torta y la Apícola, entre muchos otros ámbitos.
Su trayectoria estuvo vinculada con la escritura, la investigación, la educación, la participación política y el cooperativismo. Entre sus publicaciones se encuentran “Ellas, relatos en primera voz” y “Cooperativismo, el aula de la democracia”. También obtuvo premios de literatura a nivel provincial y nacional.
Pero el libro también busca mostrar una faceta que va más allá de sus trabajos escritos y de su participación institucional. Mónica practicaba orfebrería, canotaje, arquería zen y pintura; tenía una huerta y colmenas, y también había sido motoquera. Sus intereses reflejaban una personalidad inquieta, dispuesta a aprender y explorar actividades muy diferentes.
A esa curiosidad se sumó su decisión de continuar formándose a lo largo de la vida. Terminó el secundario de adulta y luego realizó estudios y capacitaciones vinculados con la mediación, la metodología de enseñanza del Derecho y la construcción, formación que la habilitaba para realizar planos de edificios. Además, tocaba el saxo.
Quiénes hicieron posible el libro
La publicación contó con el diseño y la diagramación de Milka Marinov Vlahovic, diseñadora, investigadora y gestora cultural chilena, hija de Branko Marinov Martinic. La impresión estuvo a cargo de Antonella Tardon, de “Bardas de Papel-Gaiman”.
El proyecto fue financiado por el Concejo Deliberante de Gaiman, el Comité de la Unión Cívica Radical de Gaiman y el concejal Silvio Pichiñán.
De esta manera, el libro reunió el trabajo de quienes organizaron y editaron los materiales, de quienes colaboraron con sus testimonios y de quienes hicieron posible concretar la publicación.
La presentación de este sábado representó un nuevo paso para preservar una historia que forma parte de la memoria colectiva de Gaiman. A través de los recuerdos de quienes la conocieron, la obra recupera a una mujer cuya actividad trascendió un solo ámbito y que dejó aportes en numerosos espacios de la comunidad.
El mensaje final de Dora Lenzian sintetizó el sentido del trabajo y el afecto detrás de la iniciativa: “Gracias Motita por ser como eras”.


























