Gaiman
Minerales nucleares en Gaiman: solicitan permiso para explotar más de 6 millones de hectáreas

El área comprende terrenos rurales y la consulta ambiental abrió preguntas sobre las tareas previstas y el cuidado del agua.
Un pedido presentado por un empresario de Puerto Madryn propone explorar 6.744,42 hectáreas en un área del departamento Gaiman para identificar qué minerales hay en el terreno. La solicitud, denominada “Cateo Cuatro”, incluye minerales nucleares y fue sometida a consulta pública ambiental en junio de 2026.
Un cateo es una etapa de exploración: busca establecer qué minerales contiene un área. Por sí solo, el pedido no significa que se haya encontrado un yacimiento ni que esté autorizada su explotación.
Dónde se ubicaría el área
La documentación difundida por el ingeniero Juan Viernieri ubica el terreno en los lotes rurales 14B, 15A y 24D, correspondientes a los establecimientos El Ñandú, El Gauchito y La Tradición, en la Fracción A, Sección B-II del departamento Gaiman. La superficie informada es de 6.744,42 hectáreas.
El permiso menciona minerales de primera y segunda categoría, además de minerales nucleares. Esa clasificación no especifica por sí misma qué elemento se busca en particular. La publicación señala que la palabra “uranio” no aparece en el informe ambiental, pero esa ausencia no confirma que se lo esté buscando ni que se haya omitido deliberadamente.
La consulta ambiental y las tareas previstas
El 24 de junio de 2026, la Secretaría de Ambiente convocó a consulta pública sobre un informe de impacto ambiental con autoría del licenciado Ricardo Manuel Bagalciaga. El proyecto denominada “Cateo Cuatro”pertenece a un empresario vinculado al movimiento de suelos y explotación de canteras de Puerto Madryn. La convocatoria abrió un plazo de diez días corridos para presentar observaciones. La publicación consultada confirma la convocatoria, pero no informa cuál fue la decisión posterior sobre el informe. (Registro de la convocatoria)
En su artículo, Vernieri plantea preguntas sobre los trabajos previstos: qué minerales se buscarían, si se realizarían perforaciones y qué medidas se aplicarían para evitar que esas tareas afecten el suelo o los acuíferos. La información difundida sobre el proyecto no permite precisar cuántas perforaciones habría ni a qué profundidad.
La preocupación por el río Chubut
El reconocido ingeniero de Chubut también señala que el río Chubut es una fuente de agua potable para las poblaciones del Valle Inferior. Advierte que para evaluar un posible impacto hace falta conocer la ubicación exacta de los trabajos y cómo se relaciona el terreno con los cursos de agua y los acuíferos.
En el propio informe técnico de IIA del proyecto “Cateo Cuatro”, se constató que la información hidrogeológica disponible directamente vinculada al proyecto es escasa y dispersa, y las consultas realizadas a distintos organismos tampoco permitieron obtener información específica sobre el área.
De todas maneras señala que no existen cursos de agua superficiales permanentes ni una red de drenaje formal. Además, indica que los tajamares construidos años atrás se encuentran secos y que gran parte de los antiguos molinos utilizados para extraer agua subterránea están destruidos y fuera de servicio.
En cuanto a las aguas subterráneas, el informe recoge testimonios de pobladores locales que señalaron la existencia de antiguas perforaciones que permitían extraer agua mediante molinos de viento. Según esos antecedentes, la calidad del recurso variaba entre agua apta para el consumo humano y animal, y agua con mayor contenido salino, utilizable para el consumo animal.
Respecto del uso actual del agua, el documento indica que históricamente estuvo relacionado con la actividad ganadera. Sin embargo, muchos establecimientos se encuentran abandonados o sin explotación, mientras que algunos campos cercanos fueron destinados a la instalación de parques eólicos para la generación de energía eléctrica.
Con la información publicada según Vernieri no se puede establecer una conexión directa entre el área de exploración y el río, ni afirmar que el proyecto vaya a contaminar el agua. La preocupación planteada por el autor depende de datos de ubicación e hidrogeología que no aparecen detallados en las publicaciones consultadas.
Fuentes: artículo de Juan Vernieri publicado en el Movimiento Antinuclear de la República Argentina; registro de la convocatoria ambiental y descripción del proyecto difundida en línea.


























