Mascotas
La historia de Renata la gatita que se cree perro en el refugio Los Callejeros

Llegó de bebé, creció entre caniles y hoy recorre el predio como si fuera la dueña de la manada. Una historia real de convivencia y que solo se entiende en un lugar donde todos se sienten familia.
En el refugio Los Callejeros, en barrio Los Teros de Trelew, hay una gata que abre la ventana todas las mañanas y se mueve por el predio con total seguridad. Se llama Renata. Llegó siendo una bebé desde Gaiman y desde entonces no conoció otra vida que la de convivir con perros. Hoy lleva cinco años allí y convive con alrededor de 70 canes. Los mira, los vigila, se pasea entre ellos y ninguno le hace nada. Se cree la jefa. Y en cierta forma lo es.
Creció junto a Ashly, la perra de Diego, el cuidador del lugar. Desde el año de edad empezó a salir, a conocer cada canil y a aprender las reglas no escritas de la manada. Hoy se mueve con la misma naturalidad que cualquier perro del refugio. “Una gata que se cree perro… ver para creer”, dicen quienes la conocen. Y es real.
Los Callejeros no es un lugar cualquiera. Fue el primer refugio de animales de Trelew, fundado hace más de 15 años por Sandra Jaques y Marcelo Lucio en una chacra de la zona sur de la ciudad. Allí llegaron a tener más de 130 perros y hoy sostienen a unas 70 vidas con donaciones, rifas y el trabajo diario de un puñado de personas. Diego es una de las piezas clave: está todos los días con ellos. Y Renata es, en muchos sentidos, su sombra felina.
En un Valle Inferior donde el abandono y el maltrato animal siguen siendo una realidad cotidiana, esta historia pequeña pero poderosa muestra otra cara: la de la convivencia posible. Una gatita oriunda de Gaiman que decidió que su lugar estaba entre los perros y que los perros, a su vez, la aceptaron como parte de la familia. En Los Callejeros se comparte, se convive y se aprende. Son una gran manada. Una gran familia.

























