Gaiman
Jóvenes del Valle Inferior crearon un sistema que ya utilizan gimnasios en toda la Argentina

Midu Gestión nació en 2025 como una idea vinculada al entrenamiento y hoy es un sistema operativo para gimnasios creado por tres jóvenes de Gaiman y Trelew que ya tiene clientes en distintas provincias argentinas.
La historia de Midu Gestión empezó mucho antes de que existiera el proyecto. Empezó con una amistad, el rugby y muchas horas de entrenamiento compartidas en Gaiman.
Francisco Terrón e Ignacio Miguel Guzmán, de 24 años, son estudiantes vinculados a Sistemas y viven en Gaiman y Trelew, respectivamente. Mientras que Agustín Rapimán, de 25 años y oriundo de Gaiman, actualmente vive y trabaja en Córdoba.
Durante años compartieron entrenamientos, salidas a correr y partidos de rugby en el Club Draig Goch. Esa relación terminó siendo parte del origen de un emprendimiento tecnológico que hoy busca crecer en distintos puntos del país.
De una idea para rutinas a un software para gimnasios
A comienzos de 2025, Francisco, a quien sus amigos conocen como Pancho, estaba estudiando Licenciatura en Sistemas y había conocido en la facultad a Ignacio Guzmán, otro estudiante de Trelew.
Los dos tenían una idea: desarrollar una aplicación relacionada con el entrenamiento y las rutinas.
Como Agustín siempre había estado muy vinculado al deporte, Francisco e Ignacio lo contactaron para que aportara desde ese lugar. Por entonces, además, Agustín estudiaba y trabajaba en una cadena de gimnasios de Córdoba Capital, donde estaba en el área administrativa.
Ese trabajo le permitió conocer desde adentro el funcionamiento de un gimnasio y los problemas que aparecen detrás de la experiencia cotidiana de sus socios.
A partir de esas conversaciones, la idea comenzó a cambiar.
La aplicación que inicialmente iba a servir para organizar rutinas empezó a incorporar herramientas para resolver distintas necesidades de los gimnasios: gestión de socios, cobros, membresías, renovaciones, clases, reservas, rutinas y reportes.
Así nació Midu Gestión, un nombre que viene de la palabra “medir” y un software pensado para centralizar en un mismo lugar buena parte de las tareas que forman parte de la actividad cotidiana de un centro de entrenamiento.

Sus creadores explican a El Valle Online que el objetivo no es solamente ordenar la administración. También buscan que “la tecnología permita mejorar la experiencia de quienes entrenan, facilitando una atención más simple, personalizada y eficiente”.
Un proyecto construido entre Gaiman, Trelew y Córdoba
Durante todo 2025, los tres se reunieron al menos una vez por semana para avanzar con el proyecto.
La particularidad era que no estaban en el mismo lugar.
Francisco trabajaba desde Gaiman, Ignacio desde Trelew y Agustín desde Córdoba. Por eso, buena parte del desarrollo se hizo mediante reuniones virtuales por Meet.
A fines de ese año decidieron que el proyecto podía convertirse en algo más que un hobby y comenzaron a pensar seriamente en trabajar con gimnasios.
En uno de esos fines de semana de trabajo, Francisco e Ignacio desarrollaron la primera página web de Midu, midu.app. Era un sitio sencillo donde explicaban qué ofrecía el sistema y dejaban sus datos de contacto.
No sabían todavía que esa página iba a convertirse en la puerta de entrada para sus primeros contactos comerciales.
El día que descubrieron que los estaban encontrando a través de ChatGPT
A comienzos de 2026 ocurrió algo que sorprendió a los tres y hoy comparten a través de El Valle Online.
Una persona que tenía una academia de entrenamiento se comunicó con ellos porque quería conocer más sobre Midu. Después de mantener una reunión por Meet, los jóvenes quisieron saber cómo había llegado hasta el emprendimiento.
La respuesta fue inesperada: los había encontrado a través de ChatGPT.
“Nos dijo que nos había encontrado a través de ChatGPT. Eso nos llamó muchísimo la atención”, cuentan.
A partir de ese momento comenzaron a preguntarles también a otros interesados cómo habían conocido el proyecto. Según relatan sus fundadores, varias personas les dijeron que habían consultado a ChatGPT por softwares de gestión para gimnasios en Argentina y habían llegado hasta Midu.
Incluso descubrieron que Midu aparecía entre las primeras recomendaciones que les daba la herramienta.
Para los tres fue una sorpresa. Hasta entonces, el proyecto había sido construido prácticamente entre ellos y todavía estaban intentando entender hasta dónde podía llegar.
Ese episodio marcó un cambio en la forma en que comenzaron a mirar el emprendimiento.
De tres amigos a un proyecto con clientes en distintas provincias
Las reuniones pasaron de una vez por semana a dos. Los tres continuaban con sus trabajos y estudios, pero cada vez destinaban más tiempo al desarrollo.
Al mismo tiempo empezaron a llegar consultas desde diferentes lugares del país.
Buenos Aires, Formosa, Catamarca, Córdoba y otras provincias aparecieron entre los puntos desde los que comenzaron a contactarlos gimnasios y centros de entrenamiento interesados en conocer Midu.
El crecimiento hizo que aquel proyecto nacido entre tres amigos comenzara a adquirir una dimensión comercial que inicialmente no habían imaginado.
El desarrollo del software para gimnasios también empezó a vincularlos con establecimientos ubicados lejos de su lugar de origen, mientras ellos continuaban trabajando desde tres ciudades diferentes.
Pero había algo que todavía les faltaba.
El regreso a Gaiman
Mientras el proyecto empezaba a crecer fuera de la Patagonia, los primeros gimnasios con los que trabajaban estaban principalmente en otras provincias.
Para los tres había un objetivo especial: conseguir que un gimnasio de la región utilizara el sistema y, especialmente, que fuera uno de su propio lugar de origen.
Ese paso llegó con Puelche Gym, de Gaiman, que comenzó a utilizar Midu.
Para sus fundadores, la llegada a ese gimnasio tiene un significado particular. El proyecto había nacido de la amistad entre dos jóvenes de Gaiman, uno de Trelew y un tercero que por entonces estaba viviendo en Córdoba.
Después de empezar a encontrar clientes lejos de Chubut, el software llegó finalmente al lugar donde comenzó parte de la historia.
“Para nosotros es muy especial poder llevar a nuestro propio lugar de origen algo que empezamos entre amigos, a miles de kilómetros de distancia”, explican.
La mirada puesta en el Valle
Con clientes en distintas provincias y el primer gimnasio de la Patagonia incorporándose al proyecto, los jóvenes ahora quieren ampliar su presencia en la zona.
Su objetivo incluye Gaiman, Dolavon, Trelew, Rawson, Puerto Madryn y todo el Valle.
La intención es sumar más gimnasios y centros de entrenamiento de la región y acompañarlos con herramientas que les permitan organizar mejor su actividad cotidiana.
Para los fundadores, el software para gimnasios puede ayudar a que estos establecimientos trabajen de manera más eficiente y, a partir de eso, puedan concentrarse en sus socios y en las personas que entrenan.
Los tres volvieron a encontrarse en Córdoba
El crecimiento de Midu tuvo otro capítulo durante el 5 y 6 de septiembre, cuando los tres participaron de Expo MOV, organizada por la Cámara de Gimnasios de Córdoba.
El emprendimiento contó con stand propio en el evento.
Francisco e Ignacio viajaron desde Chubut hasta Córdoba para encontrarse con Agustín y presentar juntos, por primera vez de manera presencial en una feria, el proyecto que durante más de un año habían construido a la distancia.
El encuentro tuvo también algo de simbólico.
Tres jóvenes que comenzaron pensando una aplicación para organizar rutinas, que desarrollaron el proyecto entre Gaiman, Trelew y Córdoba, y que terminaron creando un software para gimnasios con presencia en distintas provincias, volvieron a reunirse para mostrar aquello que habían construido.
Ahora buscan llevarlo más lejos, aunque sin perder de vista dónde empezó todo: una amistad nacida jugando al rugby, dos pueblos de Chubut y una pasión compartida por el deporte que terminó transformándose en un emprendimiento tecnológico.


























