28 de Julio
Juan Zamarreño
Por Silvia Zamarreño de 28 de Julio.

Por Silvia Zamarreño de 28 de Julio
Juan Zamarreño llegó a la Argentina desde la aldea de Castillejo de Dos Casas –Salamanca, España– con 4 años de edad, junto a sus padres, Marcelina Pacheco y Leonardo Zamarreño. Había nacido el 23 de diciembre de 1899.
Se casó con Dilys (Delia) Castro el 05 de febrero de 1930. Los padres de Dilys fueron Elizabeth Roberts y José.
Dilys y Juan tuvieron 13 hijos: Marcelino, Raúl, Leonor María, Fernando, Selba, Juan Leonardo, Elisa Lucía, Marcelina Delia, José Francisco, Irene, Sebastián, Argentina y Gardel.
Compartimos en este espacio el fragmento de una entrevista que fuera publicada en la Revista “Cono Sur” de la ciudad de Comodoro Rivadavia, en oportunidad de la devolución de la autarquía a la localidad de 28 de Julio, en enero de 1982– hace casi 40 años atrás. En el relato de Juan observamos su mirada sobre la realidad y su amor por la Patagonia que contribuyó a consolidar. Siempre dedicado a las tareas rurales, inspiró a sus hijos en el trabajo y en el arraigo a la tierra. Falleció un año después de realizada esta entrevista, el 29 de marzo de 1983, a los 84 años.

Como nieta de Juan Zamarreño, siempre creí que este texto, que celosamente guardo en original y que hoy reproducimos, era el mejor homenaje que podía hacerle, porque aquí está él, tal como era. También creo deben conocerlo muchos de aquellos que lo recuerdan como un gran hombre: honesto, de bien y con valores humanos insoslayables. Y para aquellos que no, las generaciones más jóvenes, acercarles, simplemente, un fragmento de una historia de vida que vale la pena recordar.
Juan Zamarreño (28 de Julio)
“La juventud de ahora no quiere chacras”
“..Siga, don Juan…Cuente, cuente”!…Esta fue la única frase que salía de la boca del cronista, atento a las historias del anciano, allá en la localidad de 28 de Julio.
Y don Juan Zamarreño (…) español casi nada más que de nacimiento, contaba historias y como “dueño” de ese pedazo de tierra tenía las suficientes atribuciones como para poder opinar.
“Había muy poco, como para poder contarles de cuando llegué aquí”, dijo como para abrir el fuego, con acento español, seguramente heredado de sus padres, porque vino a la Patagonia cuando tenía 4 años.
SIEMBRE HACIENDO PATAGONIA
“Bueno, si de eso se trata, voy a hacer memoria: llegué a la Argentina con mis padres cuando tenía 4 años., directamente a la Península Valdés y con ellos, cuando tenía 6 años, nos fuimos a caballo hasta Puerto Madryn, para radicarnos definitivamente un año después en 28 de Julio.”
“Sí, siempre aquí; la escuela tenía nada más que hasta cuarto grado, pero yo hice hasta tercero porque mi padre, que era agricultor, me puso a arar. Me casé a los 31 años con Dilys Castro, quien me dio 13 hijos: el mayor tiene 51 años, y tengo…¿Cuántos nietos eran? …16 o 18, no recuerdo bien”…
Había muy poco como para poder contar, pero a este nivel de la charla sólo nos quedaba por decir: “Siga, don Juan, cuente, cuente, que a esta altura, con tantas vivencias, que su memoria falle nada más que en la cantidad de nietos, no importa.”
“Deben ser más, pero no recuerdo en estos momentos, y menos estando al lado de este aparato.” (el grabador).
“Cuando tenía 16 años agarré un caballo y me fui a la cordillera, fui y volví, y después con otros carros hice también unos cuantos viajes, cuando no había caminos, cuando debíamos hacerlo con las patas del caballo y las ruedas del carro… ¡Sí! conocí a los [nativos] indios; un día, campeando mis caballos llegué hasta un puesto indígena, pregunté si los habían visto y me contestaron en un idioma que no se entendía absolutamente nada, pero para mi tranquilidad se acercó un indio de a caballo, y hablando en perfecto español me dijo que los había visto y enseguida di con ellos.”
UNA JUVENTUD DISTINTA
-¿Y de la juventud actual, qué nos cuenta, don Juan?
“La juventud de ahora no quiere chacra; todos se van al pueblo, a las fábricas o a cualquier lado pero no quieren trabajar la tierra. Antes sobraba gente, pero hoy falta, posiblemente porque en el pueblo hay sábado inglés, domingos y feriados, y aquí no hay nada de eso; los días son todos iguales”.
Claro, don Juan pertenece a aquella casta especial, que fue la que abrió – a fuerza de sacrificios y privaciones- el camino que permitiera llegar a lo que es hoy Patagonia.

























SILVIA ADRIANA ZAMARREÑO
24 julio, 2020 at 09:56
Gracias, Stella por tu comentario.
Un saludo virtual.
Ubaldo Jorge Garcia
10 julio, 2020 at 15:40
Don Juan Zamarreño fue un icono entrañable en la historia del valle y fundamentalmente en 28 de Julio.
Nos dejó gratisimos recuerdos y una familia ejemplar, que continuaron con su obra.
SILVIA ADRIANA ZAMARREÑO
24 julio, 2020 at 09:57
Gracias por tu comentario, Jorge. Un un saludo virtual.
Estela..roberts
8 julio, 2020 at 12:55
Hermosa la historia de aquellos que forjaron la patagonia
SILVIA ADRIANA ZAMARREÑO
24 julio, 2020 at 09:55
Gracias, Stella por tu comentario.
Un saludo virtual.
Martin
8 julio, 2020 at 12:41
Excelente crónica, muy actual. Un lector de la realidad y visionario.