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Crónica de un nuevo florecer: la desnudez del campo de tulipanes, lo que pocos ven

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Desde 1996 Juan Carlos Ledesma Berwyn lleva adelante un proyecto agrícola que revolucionó no sólo a la Patagonia. Hoy ya es uno de los 3 lugares más deslumbrantes de Sudamérica, según consideraron los especialistas del turismo.
El campo de tulipanes de Trevelin es un símbolo del esfuerzo, del arte agrícola y la perseverancia. Esos surcos de treinta colores, al pie del Trono de las Nubes y junto al arroyo Nant y Fall, son el escenario que en cada octubre deja sin aliento a propios y extraños. Miles de personas procuran llegar a la chacra para sentir esa experiencia, teniendo en cuenta que ya es uno de los tres destinos más elegidos de Argentina después de las Cataratas del Iguazú y el Glaciar Perito Moreno.

Sin embargo, las imágenes que no todos llegan a ver, son la de los meses previos a la floración, las horas de tractor, el trabajo en equipo y la fe puesta en un nuevo florecer.
El Valle Online visitó la chacra de tulipanes durante enero y parte de febrero, -para conocer de primera mano, – el proceso productivo junto a su responsable. Ledesma Berwyn, inicia tu trabajo todos los días a las 7 de la mañana y junto a un comprometido equipo de trabajo, transcurren enero y febrero en esas tres hectáreas cultivadas. El clima de trabajo es ameno y de concentración. El entorno sirve para disfrutar cada momento de la labranza. La hora de descanso suele ser ideal para tomar un té antes de culminar el último turno de la jornada. Si bien las flores de tulipán son un adorno, un regalo de la creación, el valor agropecuario permanece diez centímetros bajo tierra, donde crecen los bulbos.
Detalles
“El proceso del cultivo comienza en otoño cuando comienza a bajar la temperatura del suelo y podemos plantar. Desde finales de abril y comienzos de mayo los bulbos quedan bajo tierra enraizando similar al ajo teniendo en cuenta la baja temperatura que ayuda a eso”, explicó Ledesma Berwyn.
“A fines de agosto comienzan a asomar los primeros brotes. En septiembre la planta crece muy rápido y para los primeros días de octubre nacen las primeras flores. El cultivo se va cubriendo rápidamente de flores y en esos primeros diez días, la superficie queda totalmente florecida hasta el primer domingo de noviembre. Se continúa regando hasta que la planta se seca, no por falta de agua, sino que es el tiempo de la cosecha”, indicó el productor.
Enero y febrero
Desde muy temprano en la chacra comienzan a sonar los tractores y el tránsito de hombres y mujeres que se emplean para la temporada. El liderazgo de Ledesma Berwyn es claro y reinan las formas amables y el respeto entre cada uno. Él va al frente del grupo y es el último en irse de los surcos.
“La cosecha se hace desde los primeros días de enero. “Si bien la cosecha es un proceso rápido, lo que demanda cuidado y tiempo es la limpieza artesanal de los bulbos. Usamos una red de plantación, que eso nos facilita mucho la extracción de los pequeños bulbos y se llevan al galpón donde se clasifican de manera manual uno por uno. Si bien tenemos una cinta transportadora y luego por otra cinta tamañadora que los separa por tamaños. Los de cierto tamaño son los que van al comercio”. Respecto de los bulbos que no alcanzan el tamaño requerido, son conservados en una cámara de frío controlado y siguen participando en la temporada siguiente hasta lograr las condiciones óptimas.
El próximo mes de octubre será una nueva oportunidad para que la gente llegue a ser testigo de una de las maravillas argentinas. El campo de tulipanes ya cuenta con nuevas instalaciones sanitarias y no solo eso. Fue inaugurada recientemente una muy completa casa de té, elevada a la altura de los árboles, que sirve para descansar mientras se contempla el valle 16 de octubre y su perturbador encanto.
Meirion Griffiths 🖋️
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