28 de Julio
Hoy se cumplen 110 años del nacimiento de Flora Phillips: “un ejemplo a seguir”

Hoy 1 de diciembre, cumpliría 110 años la entrañable Flora Phillips. Quienes la conocieron y tuvieron el privilegio de relacionarse con ella no pueden olvidar su persona. Su imagen caminando por las chacras de 28 de julio para visitar a los vecinos, asistir a quienes sufrieran o llegar con un regalito para los recién nacidos de la zona, está nítida en la retina de nuestros mayores.
En este aniversario de su nacimiento, El Valle Online charló con César René Herrero y Luisa Esther Jones, -dueños de Casa Amarilla-, quienes nos brindaron un emocionado recuerdo de su amiga Flora.

Flora
El señor Herrero recordó que “yo y mis hermanos, los Herrrero-Caruso, recibimos un regalo de Flora cuando nacimos, al igual que todos los chicos que nacían acá en la zona. Ella era muy amiga de mi mamá. La quería mucho, era una amiga incomparable. Solía venir a ver cómo estábamos y tomaba el té acá o mamá se hacía un tiempo para ir a tomar el té con ella”, destacó al confirmar que ella hacía un culto de la amistad.
“Cada chico que nacía en 28 de julio tenía un regalito de ella. Era algo habitual. Cuando íbamos a la escuela, íbamos a lo de Randall, su papá y nos regalaba cajones de frutas. Era muy buena con todos los vecinos. Ella tenía muchas anotaciones, anotaba todos los nacimientos y eventos importantes. Era muy gaucha. Iba a los cumpleaños siempre con un regalo. Yo nací y me crié acá. Cuando vinieron mis padres ellos ya estaban acá antes de que se funde 28 de julio”, refirió Herrero Caruso.
Cabe señalar que Flora era hija de Randall Philips y nieta del pionero Thomas Benbow Phillips. Fue criada con los valores de sus antepasados basados en la filantropía y la caridad. La regla central familiar fue desde siempre servir al prójimo de manera silenciosa y nunca hacer referencia pública sobre sus acciones de bien. Tenía una profunda fé y una conducta ecuménica. Solía decir una frase: “Es importante creer en algo”.

(De izq. a der.) Mr. Randall Phillips, Mrs Miller, Miss Flora Phillips, Mrs Violeta Phillips de Griffiths, la hija de Mrs Miller y el chofer de El Puntal.
Herrero también recordó a Griffith John Prichards, el marido de Flora, a Eulina y su hijo Jorge B.: Phillips y a Violeta Philips de Griffiths (Cil Sant, La Angostura). “Eran gente muy buena, de esas que no se encuentran fácilmente” y no dudó en definir que “Flora fue la mejor mujer que pudimos conocer”.
Agregó que “conocí mucho a Jorge, sobrino de Flora. Fue también un hombre muy bueno, muy sereno, nos criamos juntos y fuimos a la escuela 48. Salíamos a jugar por el campo”.Flora no tuvo hijos pero sin dudas su familia fue todo el valle. “Los Caruso, los Aguado, Alwyn Jones, Oroquieta, Los Fernández, eran familias grandes. El valle estaba poblado en todas las chacras”, referenció el querido propietario de la mítica Casa Amarilla.
Flora amaba los árboles y los animales. La señora Jones de Herrero participó de la entrevista y sumó su recuerdo. “Ella regalaba todo. Yo la conocí. Era muy amiga de mis papás nacidos en 28 de julio. Íbamos con mi mamá a buscar las ciruelas a la chacra de Flora para hacer dulce. Ella nos llevaba a juntar frutas y nos regalaba todo. Íbamos a caballo cuando aún no estábamos en Casa Amarilla porque Herrero entró acá en 1953. Éramos chicos de 5 o 6 años e íbamos a juntar. Ella pasaba avisando que las ciruelas ya estaban listas”, rememoró.”Cuando fallecieron nuestros padres ella siguió preocupándose por nosotros en los momentos difíciles. Traía leche de vaca de regalo para hacer la manteca y queso”, contó la querida vecina.

Violeta Phillips, Flora y Ann Schwltz de Caruso.
“Después cuando nos casamos con él nos trajo un juego de tres fuentes de losa. Aun tengo acá la fuente más grande”, ejemplifica emocionada.

























