Gaiman entre el crecimiento urbano y el límite de los servicios básicos
El debate sobre la venta de terrenos sin habilitación municipal, la falta de servicios básicos y las limitaciones para nuevos loteos volvió a poner en primer plano una problemática que Gaiman arrastra desde hace décadas: el crecimiento urbano existe, pero no fue acompañado por una planificación e inversión sostenida en infraestructura.
Durante una sesión reciente del Honorable Concejo Deliberante, la concejal Lucía Besada advirtió sobre la comercialización de tierras y subdivisiones que no cuentan con aprobación municipal, especialmente en zonas rurales. Según señaló, quienes compran esos terrenos “no van a poder tener nunca su título ni los servicios”, lo que expone a las familias a conflictos legales y pérdidas económicas.
La edil también alertó sobre intervenciones en terrenos que no son propios y pidió al Ejecutivo municipal actuar de manera preventiva, con controles y sanciones, para evitar que situaciones irregulares se consoliden con el paso del tiempo.
Un crecimiento que no se detuvo, pero tampoco se ordenó
Las advertencias del Concejo Deliberante se dan en un contexto donde la demanda de terrenos y viviendas responde a una necesidad concreta de la población. Gaiman no dejó de crecer: se expandió hacia nuevos sectores, sumó barrios y familias, pero lo hizo sin que los servicios básicos avanzaran al mismo ritmo.
Esa falta de acompañamiento estructural quedó expuesta esta semana con las declaraciones del intendente Darío James, quien reconoció que el Municipio atraviesa una situación económica ajustada y que hoy el margen financiero está centrado en sostener el funcionamiento básico.
“Este año ese colchón nos aguantó solamente hasta octubre. Hoy nos estamos manteniendo: pagar sueldos y proveedores, nada más”, expresó el jefe comunal, al tiempo que remarcó que el municipio “no es ajeno lo que está pasando en el país”.
Servicios al límite y una situación que se repite
Más allá del contexto económico actual, James fue claro al describir el estado de los servicios. “Hoy no tenemos infraestructura para nuevos loteos, ni en energía eléctrica ni en agua”, afirmó, y explicó que tanto la potencia eléctrica como el suministro de agua se encuentran muy limitados para acompañar nuevos emprendimientos.
Según detalló, la planta local produce alrededor de cinco millones de litros diarios, aunque en los barrios más altos el agua no siempre logra llegar. Esta situación se vuelve especialmente crítica durante los meses de verano. “Diciembre, enero y febrero son meses complicados”, sostuvo.
Si bien el escenario actual en Gaiman se ve agravado por la coyuntura nacional, se trata de un problema que no es nuevo para la localidad y que se repite cada vez que la demanda supera una infraestructura que quedó desfasada en el tiempo.
Obras anunciadas y proyectos pendientes
En relación a la gestión futura, el intendente confirmó la firma de dos obras junto a la provincia: la construcción de una vereda de aproximadamente mil metros para barrios nuevos, donde viven más de cien familias, y el avance de la obra de cloacas para el barrio El Túnel, una demanda histórica.
Sin embargo, también reconoció que programas como el PROMEVA, que estaban aprobados, quedaron sin financiamiento tras el cambio de gobierno nacional y hoy permanecen solo como proyectos.
El desafío de fondo
Las advertencias del Concejo Deliberante y las explicaciones del Ejecutivo no describen hechos aislados, sino un proceso acumulado. El problema de fondo no es el crecimiento de Gaiman, sino la falta de políticas sostenidas que permitan ordenarlo y acompañarlo con servicios básicos adecuados.
El desafío hacia adelante no pasa por frenar el desarrollo, sino por evitar que la ausencia de planificación y de inversión estructural vuelva a trasladar sus costos a los vecinos, como viene ocurriendo desde hace años.




